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Villa MaraVilla

  • Tres goles de Villa y uno de Cesc golean a una desilusionante Rusia
Alejandro Alcázar Alejandro Alcázar
Comienzo de ensueño en la Eurocopa. España fabricó un triunfo convincente, yendo de menos a más ante un rival que se quedó sin plan cuando encajó el 1-0. La pareja Torres-Silva funcionó y el equipo se unió detrás de ellos para mostrar hasta seguridad en defensa. Una victoria incontestable ante un contrario que mostró más intención que fútbol y que salió con la cola entre los pies ante la pegada de Villa, que hizo un "hat-trick". Un 4-1 que debe alborozarnos, pero sin volvernos locos, porque Rusia fue menos de lo esperado y a España le salió todo redondo, eso sí, porque se lo curró a base de concentración, solidaridad y espíritu de equipo salvo en los últimos cinco minutos en los que bajó los brazos y encajó el gol.

Debut nervioso



Llegó el debut de España en esta Eurocopa que nos provocaba verdadero vértigo o ese vacío en el estómago producto de la incertidumbre. Como dicen los expertos, a los cinco minutos se nos había pasado y ya bailábamos al ritmo que marcaba el balón en un partido que nacía atolondrado producto de esa presión que provoca al jugador. Pronto se vio el plan de cada cual, y que encajaba al previsto: España con la responsabilidad del control y los rusos a la contra. A partir de ahí los problemas se multiplicaron para los nuestros, que no acababan de fabricar un juego fluido en el centro del campo producto de sobar demasiado la pelota y sin buscar el juego de primeras. Los rusos vivían encantados a base de reforzar su telaraña impenetrable en el centro del campo ante la que se estrellaban Xavi y, sobre todo, un Iniesta desconocido.

Una dinámica favorable a los rusos, que buscaban robar para salir como puñales a la contra, sobre todo por la izquierda mediante Pavlyuchenko, el más peligroso de los rusos, que aprovechaba las subidas de Ramos. Además, el colegiado autriaco no ponía ningún listón y los rusos se recreaban dando patadas para frenar a los nuestros si era necesario. El reloj pasaba del minuto 15 cuando Rusia se gustó con un par de acciones de ataque que nos los puso de corbata. Fue lo mejor que pudo pasar, porque esas acciones airearon su táctica y se fueron hacia arriba de manera inconsciente. Mal hecho, porque en el primer contraataque español ¡zaca! 1-0.

Torres vs Villa, pareja diabólica

Balón largo a Torres de Xavi, de los que gustan al delantero del Liverpool; midió a su par, se llevó el balón de rechace y cuando afrontaba a Akinfeev vio a Villa que entraba solo desde atrás y el delantero del Valencia no tuvo más que empujar el balón al fondo de la red. Un gol que revolucionó el partido durante cinco minutos, porque Semak estrellaba el balón en el palo izquierdo de Casillas dos minutos después. Y Torres pudo marcar en la acción siguiente en otra rápida aparición del delantero español.

Empezaba otro partido y España se sentía más a gusto en este nuevo decorado. En especial Villa y Torres, que veían campo por delante para correr que es donde más daño hacen. Y empezaron las escaramuzas, sobre todo del ex-atlético, que trajo por la calle de la amargura a Shirokov o a quien le tocara, acompañado por la mala leche que siempre aporta Villa cuando está cerca del área contraria. Así lo dejó patente el asturiano, que tuvo la segunda y la ejecutó con maestría cuando quedaba un minuto para el descanso. Gran jugada de Iniesta, pase al espacio dentro del área y Villa salva la salida del meta ruso colándole el balón entre las piernas.

El descanso cerró un primer tiempo ilusionante, y no porque España hiciera un juego deslumbrante, sino porque tuvo pegada cuando la necesitó y se acopló a las circunstancias del partido con cierta lucidez. Fue de menos a más y anuló las transiciones rusas en ataque con efectividad. España supó bailar al mismo son como grupo y Rusia murió en el desencanto de no ver a un contrario deshilachado, que era su principal opción.

Cambio de papeles




Quedaban 45 minutos para conservar la ventaja, el momento de poner en práctica el verdadero tiki-taka en horizontal o en vertical, aunque fuese hacia atrás. A Rusia no le quedaba otra vía que cambiar su plan, olvidarse de todo e irse hacia arriba. Era el cambio de papeles, con España cerrada y Rusia controlando el tiempo de juego. Los de Luis renunciaban al control de la pelota, y querían más, por lo que salían como balas al contragolpe en cuanto recuberaban el balón. Luis pedía concentración defensiva y el equipo se empleaba a ello.

España empezó a soltar latigazos ante los tímidos ataques rusos, que topaban ahora con el entramado defensivo de los nuestros. Luis fue moviendo sus piezas y sentó a Torres e Iniesta para dar más consistencia y aire al centro del campo con las entradas de Cesc y Cazorla. Dos cambios que equilibraron el partido y que acabaron lanzando a su equipo ante una Rusia que se fue apagando por momentos. Ocasiones de Villa, por partida doble, de Silva y un puñado de contragolpes que merecieron mejor suerte.

Y llegó el "hat-trick" del delantero español en otra contra que el jugador del Valencia, exhausto, logró engatillar tras amagar a su par dentro del área. Era el gol de la gloria para el jugador "MaraVilla" de la Selección, que ayer se postuló para ser máximo realizador del torneo. El 3-0 ya fue definitivo, porque los rusos ya atacaban de perfil, sin fe, mientras que España seguía saliendo en oleadas a la contra. Pero la confianza a veces es mala compañera y a la salida de un córner Pavlyuchenko marcó el 3-1. Quedaban cinco minutos y los rusos se intentaron animar, pero acabaron muriendo de ilusión porque Cesc culminó una nueva contra remachando de cabeza el rechace del meta Akinfeev a tiro de Xavi. El primer tanto del jugador "gunner" con la camiseta española en tres años. Esperemos que sea el principio de una gran racha de Cesc y de esta Selección que será, hasta que juegue contra Suecia, la más halagada de la primera jornada de este europeo.



LA FICHA

España: Casillas; Sergio Ramos, Puyol, Marchena, Capdevila; Senna; Iniesta (Cazorla, 62"), Xavi, Silva (Xabi Alonso, 76"), Villa; Torres (Cesc, 53").

Rusia: Akinfeev; Anyukov, Shirokov, Kolodin, Zhirkov; Semak, Zyrianov, Igor Semshov (Torbinski, 57"), Sychev (Bytrov, 45" y Adamov, 69"), Bilyaletdinov; Pavlyuchenko.



Goles:
1-0: (20") Villa culmina un contragolpe de España, en el que Torres desborda a Kolodín.

2-0: (44") Villa recibe un pase espectacular de Iniesta, y el goleador bate a Kolodín metiendole el balón entre las piernas.

3-0: (73") Villa vuelve a culminar un contragolpe tras sentar a su par y batir al meta ruso por el palo corto.

3-1: (85") Pavlyuchenko de cabeza a la salida de un córner.

4-1: (85") Cesc remacha de cabeza un disparo de Xavi que rechazó Akinfeev.


Arbitro: Konrad Plautz, de Austria.

Estadio: Tivoli Neu de Innsbruck, con capacidad para 30.000 espectadores.


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