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Domenech ante la pesadilla azzurra

  • El seleccionador galo se mide al rival que más le ha desgastado durante su etapa con la Bleu
Defensa Central - Madrid Defensa Central - Madrid

El Francia-Italia de mañana no sólo va a ser un duelo por todo lo alto, el que enfrenta al campeón y al subcampeón del mundo en su primera y precipitada final en la Eurocopa, no. El partido tiene además un sabor especial para Raymond Domenech, el polémico seleccionador francés, que se enfrenta a la que ha sido su bicha desde que accedió al banquillo de la Bleu absoluta.

Cuando Italia conquistó el Mundial 2006 en los penaltis ante Francia, a Domenech acababan de enseñarle la "bicha". Francia e Italia, desde entonces, se han cruzado en la fase de clasificación para esta Eurocopa y ahora, en un partido decisivo para ambas en una primera fase, cuando nadie lo esperaba. Pero el amante de la astrología que se sienta en el banquillo francés ha padecido mil y un infortunios cuando la azzurra se le ha cruzado en el camino. Sobre todo, porque a él se le cruza un cable, normalmente.

El 9 de julio de 2006, Francia e Italia disputaron en Berlín la final del Mundial-2006, con victoria azzurra en los penales (5-3), después de que el partido terminara en empate (1-1). Zinedine Zidane adelantó a Francia de penalti en el minuto 6, y Marco Materazzi empató de cabeza en el 19. Ambos jugadores fueron los protagonistas, ya que el galo, en el último partido de su carrera, fue expulsado por dar un cabezazo en el pecho al azzurro en el minuto 110. Francia estaba jugando mejor y parecía que su gol llegaría, pero tras la tarjeta roja los dos equipos esperaron a la tanda e Italia ganó su cuarto título.

El 6 de septiembre de 2006, se volvieron a encontrar, en París, en la fase clasificación para la Eurocopa y se registró una victoria francesa por 3-1. Zidane se había retirado y Materazzi estaba purgando su suspensión por su provocación verbal al galo. Francia venció con dos tantos de Sydney Govou y uno de Thierry Henry. Por último, el 8 de septiembre de 2007, en Milán, también en la fase de clasificación a la Eurocopa, se resgistró un empate (0-0), en un ambiente explosivo después de que el seleccionador francés Raymond Domenech calentara el partido con declaraciones polémicas, hablando de un árbitro corrupto en un duelo Sub-21 entre Francia e Italia, algo por lo que fue sancionado.

Materazzi estaba cerca de Domenech en las tribunas porque tampoco pudo jugar por lesión. El himno francés, La Marsellesa, fue abucheado. Lassana Diarra fue también muy criticado por haber dicho antes del partido que los italianos eran "un poco tramposos". Al final, el partido acabó en empate y metió a los dos equipos en la Eurocopa. Ahora, la revancha vuelve a estar servida.
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