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La renovación de Ramos pasa por un 'sacrificio' doble

  • "Para poder sentarse a negociar hay que dejarse de filtraciones, coger el teléfono para llamar a la otra parte y darse un apretón de manos dejando de lado los egos y los orgullos"
Jaime de Carlos - La Opinión
Jaime de Carlos - La Opinión Jaime de Carlos - La Opinión

Llevamos prácticamente más de un mes sin fútbol para el Real Madrid y se puede decir que por ahora el verano está siendo bastante atípico en el club blanco. Lejos de fomentar la rumorología respecto a los fichajes, Rafa Benítez ha traído un mensaje de tranquilidad y paciencia. El entrenador madrileño sabe que el éxito en la próxima temporada no va a estar en fichar mucho en esta pretemporada, sino en acertar con los pocos retoques que necesita esta plantilla. Por eso a la prensa deportiva no le está quedando más remedio que dejar de lado los rumores sobre fichajes para centrarse en el que puede ser el gran 'culebrón' de este 2015, la renovación de Sergio Ramos.

A falta de estrellas con tirón mediático de las que hablar, el sevillano se está llevando por el momento la mayoría de focos. Le quedan dos años de contrato y el tiempo ya empieza a apremiar para unos y otros. Tanto que parece que el jugador y su entorno se han puesto algo nerviosos y han empezado a 'agitar' el árbol para ver lo que cae. De un día para otro y sin mediar reuniones, Ramos ha tensado algo más la cuerda al ponerse en el mercado para escuchar ofertas. Él parece estar seguro de que en Europa hay equipos que estarían dispuestos a pagarle más incluso de los 10 millones de euros netos por año que pide, aunque la cuestión es si esos mismos clubes podrían pagar los 75-80 'kilos' que seguramente reclame el Real Madrid - como poco - por su traspaso.

En sus once años en el club Ramos ya ha tenido tiempo para demostrar que es un hombre temperamental y sin dobleces. Le gusta ir de frente y decir las cosas a la cara. Por eso se puede entender su intención de mantenerse firme en sus aspiraciones de conseguir un mejor contrato con el Real Madrid, aunque lo que sorprende son las formas. A día de hoy nadie puede negar que es profundamente madridista y que él estaría encantado de acabar su carrera siendo el capitán de este equipo. Por eso llama la atención que ahora mismo se encuentre en un punto donde verdaderamente se esté planteando irse a la Premier por poco más de dos millones de euros al año.

Probablemente la raíz del problema aquí sea más de orgullo que de simple dinero. De que Ramos cree que el club no le reconoce con un buen contrato lo que ha hecho por él, principalmente en su gloriosa temporada 2013/14. Se sabe importante y piensa que más que un 8, un 9 ó un 10 con sus respectivos ceros en su nómina lo realmente relevante es que el Madrid le demuestre que está dispuesto a hacer un gran esfuerzo por él. Pero hay un problema, porque si por algo se destaca Florentino es por ser un ‘as’ de las finanzas. El presidente sabe mucho de números y es el primero que es consciente de que para seguir siendo el club más poderoso del mundo hay reglas sagradas que no se pueden traicionar, por mucho que alguna vez el corazón invite a ello.

Sergio Ramos

Quizá Ramos pudiera merecer 10 millones anuales durante los próximos cinco años, por estatus y rendimiento. Pero la cuestión es que su imagen no genera la cantidad suficiente para cubrir semejante desembolso económico. Si el jugador firmara ese contrato no sería rentable, por mucho que repitiera algún otro año su mágico gol de la 'Décima'. Y eso es algo ante lo que Florentino no está dispuesto a transigir, pues tiene demasiado cerca el hundimiento reciente de clubes como el Milan o el Inter para ser consciente de que no se puede hipotecar el futuro del mejor club del mundo por un simple capricho. Así que el que quiera jugar en el Madrid ya sabe que este no es el equipo que mejor paga del mundo, pero también que a cambio es capaz de dar lo que ningún otro tanto en el plano personal como en el profesional.

Después de lo mucho que se está hablando estos días me sigue costando creer que Ramos vaya a dejar el Real Madrid. Por carácter probablemente sería capaz, pero él sabe que no sería la mejor solución ni la que le haría más feliz. De momento ha querido tensar la cuerda para esperar una reacción positiva del club, una nueva muestra de cariño que acerque las posturas. Y su táctica ha tenido resultado, ya que el miércoles se reunió con José Ángel Sánchez y poco después le llamó Florentino. Aunque, lejos de ceder, parece que sigue empeñado en marcharse. Lo cual tiene una lectura entre líneas, porque también se podría interpretar como una llamada a la reflexión. Un aviso claro de que quiere no va de farol y se mantiene firme en su postura a pesar de que su sueño siga siendo continuar en el Madrid.

Hace un par de años el madridismo ya vivió una situación similar con Cristiano, ya que también se llegó a asegurar que el portugués quería dejar el equipo. Al final renovó y se hizo la foto junto a Florentino. Y así creo que ocurrirá también con Ramos, este verano o el próximo. Como suele pasar en estos caso el jugador tendrá que rebajar sus pretensiones y el Real Madrid aumentar su oferta, pues es a donde llevan todas las negociaciones de caballeros. Una cuestión de sacrificio mutuo por el beneficio común. Pero para poder sentarse a negociar hay que dejarse de filtraciones, coger el teléfono para llamar a la otra parte y darse un apretón de manos dejando de lado los egos y los orgullos. Hay que, en definitiva, pelear por lo que verdaderamente se quiere y hacer sacrificios por ello, porque el Real Madrid y Ramos merecen continuar juntos muchos años más.

 

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