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Roto por las lesiones

Alejandro Alcázar Alejandro Alcázar

No es noticia que el Real Madrid está roto por las lesiones. Pero seguro que a partir de ahora los depredadores detractores destrozarán a pedazos a los posibles responsables. En esta caso se señalará a Walter di Salvo, responsable de la parcela física del equipo. El caso es buscar la raíz del problema y atizar con libertad que al final se transforma en puro libertinaje.

Es cierto que físicamente el Madrid anda muy justo, pero no es menos cierto que nadie criticó el trabajo de Di Salvo al final de la temporada pasada en la que el equipo blanco acabó como una apisonadora para llevarse la Liga con supremacía y no porque nadie le regalara nada.

Es cierto que Laporta afirmó lo contrario, que pronunció esa lapidaría frase de “regalamos las dos Ligas”, pero la regularidad y los números mandan. Laporta se lo tendría que hacer ver porque, de ser así el Barça le regaló nada menos que 19 puntos el año pasado, algo que debería haberle llevado a la dimisión fulminante. Él no la presentó, pero los socios se la pidieron y sólo sigue ahí porque vive en una sociedad futbolística cuya normativa es una vergüenza. La democracia en el fútbol está demostrado que no existe. Y los dictadores Blatter y Platini son sus más significativas pruebas.

Pero volviendo a las lesiones que tiene el Madrid, cuyos jugadores caen como chinches, son una clara disculpa a la que puede acogerse ahora Bernardo Schuster. El alemán sólo ha tenido a su disposición en los 20 partidos oficiales que ha disputado a nueve jugadores, tres de ellos los porteros, por lo que sólo ha tenido a seis jugadores de campo siempre a su disposición: Raúl, Javi García, Marcelo, Drenthe, Heinze y Van der Vaart.

Si a esto le sumamos que la plantilla está mal confeccionada y que el propio Schuster le ha puesto imaginación con alineaciones discutibles escudándose en aquello de las rotaciones, tenemos un coctel del que nadie quiere beber. Pero, además, los acontecimientos sociales externos, en los que se cuestiona si el club está o no bien gestionado, calan en el vestuario al que provoca más intranquilidad.

Por todo ello, se precisaría de un poco de reflexión. El sentido común me dice que este Madrid, con todo lo que le rodea, está por encima de sus posibilidades con un equipo roto por las lesiones, por una plantilla mal confeccionada y por un ambiente externo que duda hasta de que el césped del Bernabéu sea sintético o natural.
 

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