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Juande, Valencia no es el caramelo

José David López José David López

El mercado de fichajes en invierno es como ese caramelo que un niño se encuentra en el suelo. Aunque sabe que no debe fiarse de su calidad, del aspecto que tiene y de los problemas que puede causarle, es inútil intentar frenar su euforia pues la atención que le produce, es incontenible. A Juande Ramos le ocurre algo parecido. El técnico manchego sabe que debe reforzar su abanico de opciones ofensivas porque anda escaso y necesitado, por lo que a pesar de que el caramelo se llame Valencia y su rentabilidad ya esté siendo juzgada, resulta una osadía hacerle ver otra realidad, otro caramelo de mayores expectativas.

El extremo ecuatoriano del Wigan no es, desde luego, un jugador con crédito para reforzar la plantilla blanca de cara a la segunda fase de la campaña. Fue incapaz de hacerse un hueco durante su paso por Villarreal o Recreativo y en su aventura por la Premier, no pasa de ser un jugador cumplidor que se deja ver con algunos destellos intermitentes cada cuanto en cuanto. Además, con permiso para los hombres de Steve Bruce, calidad no es precisamente lo que desprenden en el JJB Stadium.

Analizando detalladamente a Valencia, no podremos encontrarnos con un jugador de mucho desborde. Es rápido en movimiento peor aún muy verde a la hora de acertar en sus ejecuciones. Tiene buen trato del balón pero no es un hombre excclusivamente de banda como parece reclamar Juande, sino un jugador que tiene libertad en el esquema de su actual equipo y que suele incorporarse al ataque por el centro, ya que es muy dado a buscar disparos lejanos.

Un buen Mundial de Alemania 2006, donde fue uno de los jóvenes que casi ‘roba’ el galardón de jugador revelación a Podolski (otro jugador infladísimo), le sirvió de escaparate para las alocadas libras de una Premier que despierta pasiones como nadie pero que, de igual manera, es capaz de exaltar hasta decir basta a un jugador de nivel medio.

Es cierto que Juande sabe que depende exclusivamente de Robben (salvo algún desborde de Higuaín) para romper su tesitura, pero no por ello debe ‘tirar por la borda’ 15 millones de euros en un jugador que apenas contará de aquí a unos meses. No es el caramelo Juande. No lo es.
 

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