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¡Qué rollo!

Iñaki Cano Iñaki Cano

Contando los ocho partidos de Liga antes de que llegara el manchego Junde Ramos al banquillo del Real Madrid, los blancos habían marcado 15 goles y Casillas había visto en 15 ocasiones también su portería perforada. En esos 8 encuentros con Schuster el Real Madrid de 24 puntos sólo había conseguido 13. Perdió 3 partidos, empató en Almería y ganó 3 encuentros. Con Juande Ramos en el banquillo, el Real Madrid sólo ha perdido en el Camp Nou. El Real Madrid que ahora dirige el de Pedro Muñoz, en estos últimos ocho encuentros ha marcado 12 goles y a Casillas sólo le han metido 3. No es menos cierto que los blancos han conseguido 21 de los 24 puntos posibles es decir, que ha ganado 7 y ha perdido 1.

¿Qué rollo verdad? Tanto número para contar algo que todo el mundo sabe. Estoy siendo un poco bastante aburrido. Lo siento, todo se pega menos la hermosura. Tanto jaleo para nada. Despiden a Capello, traen a Schuster, se cansan de Schuster y fichan a Juande Ramos.

Es verdad que con el manchego perder no se pierde, por lo menos, da puntos que a la larga es lo que importa. El sábado por la noche el Sevilla durmió tres puntos más allá del Real Madrid o lo que es lo mismo, los blancos se aseguran un poco más la Champions para el año que viene.

Todo lo que les estoy contando son ‘Perogrulladas’ que significa: expresar aquello que por evidente y consabido se hace ocioso anunciar. Vamos como que a la mano cerrada la llaman puño. Pues eso, como el juego del Real Madrid de Juande Ramos. Aburrido, previsible y demás calificativos que anuncian lo que ya sabíamos antes de ver jugar cada día a este equipo. ¡Un coñazo! Con perdón.

Cuando ficharon a Juande dijeron que al manchego le gustaba jugar por las bandas y yo le respondí a más de uno que poco podría hacer con algunos que tiene en ‘La Banda’ y creo que no me equivoqué. Quiero con esto señalar que no toda la culpa la tiene este entrenador. Poco se puede hacer con lo que tiene, salvo juntarlos, amarrarlos y centrarlos, y eso, lo está haciendo. Pero aburrir al Bernabéu, también. Por lo menos con Schuster había emoción (ahora no falta) y goles, muchos goles a favor y en contra.

En resumen, que el Real Madrid aburre a las ovejas como yo les estoy durmiendo a ustedes. Viendo jugar a éste equipo, el fútbol no es el fútbol que yo he visto casi siempre al Real Madrid. De vez en cuando un cambio de orientación, un caño, un remate, una vaselina, una pared, un taconazo, un pase al hueco y otro imposible para los mortales. Una ‘huguina’, una ruleta de Zidane, un plátano de Michel, una entrada de Benito, una bicicleta de Amancio y una carrera de Gento. Ahora como mucho en el Bernabéu, se ve una caída de Drenthe, 125 regates de Robben que no conducen a casi nada. Siempre los insistentes tiros de Sneijder al graderío, las alocadas carreras de Marcelo y poco más. Eso sí, el equipo gana. Eso no se puede negar. Pero si ustedes los madridistas se conforman solo con eso, allá ustedes. Yo desde luego estoy acostumbrado a más, no me conformo con cualquier purito.

¿He dicho purito? Con tu permiso Milá, querida Mercedes, voy a fumarme un Habano para que el humo me ciegue y no pueda ver tanto mediocre corriendo por el sagrado césped del estadio Santiago Bernabéu. ¿Cuándo vuelve Guti?
 

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