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El Eurofraude

Alejandro Alcázar Alejandro Alcázar

El Real Madrid cayó en la Euroliga ante el Olympiakos en el cuarto partido de la serie. Los jugadores, algunos directivos y ex como Miralles se quejaban amargamente de los árbitros, especialmente del israelita Shmuel Bachar y el turco Recep Ankarali, que se cargó a Felipe Reyes por faltas personales después de masacrar a los blancos durante todo el partido.

Sigo la Liga ACB y he seguido la Euroliga y siempre cuento con que los árbitros tienen un poder en el baloncesto que es devastador si se lo proponen. Tienen demasiada incidencia, por no decir toda, como se vio en la final Olímpica entre España y Estados Unidos, en la que cada uno aplicó las reglas que les salió del gorro o del pito (el lituano Brazauskas, el argentino  Estévez y el finés Jungebrand).

El Madrid cayó en Atenas en dos partidos que casi me desquician, sobre todo por las actuaciones del esloveno Sasa Pukl y del croata Sinisa Herceg, almas gemelas de los dos susodichos anteriormente. Sospechosamente la página de la Euroliga no hace mención de los colegiados ni muestra información alguna sobre ellos.

Pero me gustaría saber quienes son esos tipos que pitan con tanto desparpajo. Me gustaría saber de qué viven; qué ingresos tienen; qué méritos han hecho; cuántos años llevan en la élite; cuántos partidos han dirigido en su país y en la Euroliga y, sobre todo, me gustaría saber que apego tienen al poder y si son susceptibles de entrar al trapo. Pero no lo sé y no he podido saberlo a través de Internet. Sí sé que el Olimpiakos es el equipo más rico del continente y que se gasta el dinero a chorros en fichajes...

Y no es que yo sea un loco del basquet, pero me gusta y lo sigo aunque sin demasiado análisis. Principalmente por los colegiados, de los que siempre he sospechado a nivel internacional, no así en los partidos de la ACB donde no me llaman tanto la atención. Sin embargo, lo de la Euroliga se lo tenían que hacer ver el señor Bertomeu y todos sus cómplices. La conclusión con la que me quedé fue que esta competición es un ‘eurofraude baloncestístico’ y sé que a los locos del este deporte no les va a gustar esa aseveración. Pero amigos, yo no me fío ni de mi abuela. Sobre todo tras los escándalos arbitrales en el balonmano…

 

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