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Calderón ¡Piérdete en una isla desierta!

Rubén Cañizares Rubén Cañizares

Hay personajes en la farándula de nuestro país que me repugnan como nada ni nadie en esta vida. Posiblemente el caso más extremo sea el de la tal Belén Esteban, mujer de tres al cuarto que hace bastantes años se casó con el torero Jesulín de Ubrique y al poco se divorció para hacer de ello el trampolín perfecto hacia la fama y el dinero fácil. La susodicha lleva una década viviendo (y muy bien, por cierto) de aquella ruptura matrimonial. Su incultura, grosería, mala educación y caradura no tiene límites. Le pega patadas al diccionario como el que come pipas, habla de todo pero no dice nada y se enriquece a costa de vender su vida privada cómo y cuándo le interesa. Y aún así, una señora que presume ser una referencia del periodismo, Ana Rosa Quintana, le baila el agua dándole un papel principal en su programa como colaboradora estrella a costa de conseguir audiencia y méritos para renovar en Telecinco temporada tras temporada su magazine matinal.

Pues bien, hay una persona que en los últimos meses ha conseguido superar a esa "famosilla de medio pelo" en animadversión. Se trata de Ramón Calderón Ramos, el peor presidente del la historia del Real Madrid. Un señor, por llamarle de algún modo, que estuvo durante dos años y medio engañando a los socios y aficionados blancos y riéndose de ellos. Entre muchas de sus lindezas, prometió grandes fichajes que nunca cumplió; se lucró con la venta ilegal de entradas; enchufó en el organigrama del club a familiares y a sus amigos pijos; destrozó la imagen mundial del mejor equipo del siglo XX; ridiculizó a los madridistas con espectáculos bochornoso como el de La Romareda en la Liga de Capello o el de la Champions Chapuza; y juró por su honor no haber amañado una Asamblea que fue el hazmerreír de toda España y su tumba personal.

No contento con este exquisito curriculum, ahora Calderón se dedica a aparecer en los medios para sacar pecho presumiendo de cuentas, gestión y honradez. Además de llenarse la boca fanfarroneando de tener fichado a Cristiano Ronaldo para la próxima temporada gracias a su afán y esfuerzo. Y lo que es peor, amenaza con presentarse a las elecciones para limpiar su imagen e intentar manchar la de Florentino Pérez. Uno tiene que frotarse los ojos muchas veces para intentar asimilar tantas y tantas sandeces y necedades del tipo más mentiroso que mis ojos y oídos hayan visto y escuchado desde que tengo uso de razón. Hay que tener muy poca vergüenza para después de todo lo que ha hecho, querer continuar en el candelero con sus tropelías, engaños y bravuconadas propias de un mentiroso compulsivo y de una persona con ningún crédito. Calderón, haz un favor al madridismo que no quiere saber nada más de tus tejemanejes en tu vida y que no quiere que tu nombre vuelva a ensuciar a un club tan grandioso y monumental como el Madrid. ¡Piérdete en una isla desierta! Y si puede ser, quédate allí el mayor tiempo posible.

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