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Las posibilidades que da el Castilla

Alberto Piñero Alberto Piñero

Sentimientos y tecnicismos aparte, si la lesión de Pepe ha servido para algo en el Real Madrid es para que agentes y medios de comunicación abran su particular bazar de jugadores de cara al mercado de invierno, aunque todo parece indicar que en la planta noble del Santiago Bernabéu no se van a dejar engatusar por los cantos de sirena… a no ser que haya una auténtica ganga en enero, por supuesto.

Dicen que a situaciones desesperadas, medidas desesperadas, pero aunque a priori pueda parecer ésta la situación existente en el club blanco, nada más lejos de la realidad. Y es que se confía mucho en que el actual plantel -sin necesidad de más refuerzos- pueda rendir al nivel necesario como para que la baja de Pepe no llegue a ser exasperante. Y es más, porque si se llegara a ese hipotético extremo, siempre se podría ‘tirar’ de La Fábrica, medida para nada desesperada, e incluso, recomendable. La distancia que hay entre Segunda B y Primera es objetivamente muy grande, y más si se toma como referencia el primer equipo del Real Madrid, un conjunto donde está la flor y nata del fútbol mundial. Eso sí, tal y como el propio Alejandro Menéndez ya decía en una entrevista exclusiva hace unas semanas en Defensa Central, quizá en otro club que no fuera el Real Madrid todos esos canteranos serían válidos para la máxima categoría.

Afinando un poco más, tratándose concretamente de las posibilidades que podría dar el Castilla para suplir la baja de Pepe, precisamente la zaga que alinea habitualmente el técnico merengue está compuesta por cuatro jugadores que no desentonarían para nada en Primera, una categoría superior pero donde paradójicamente hay algunos profesionales muy inferiores. Es más, me aventuraría a decir que quizá tampoco desentonarían demasiado en el Real Madrid siempre y cuando pudieran integrarse poco a poco y sin las exigencias que puedan tener a día de hoy un Albiol, un Sergio Ramos o un Arbeloa.

Se trata concretamente de Velayos, Gary, Mateos y Marcos Alonso, los cuatro jugadores que Pellegrini probó ayer miércoles en el entrenamiento del primer equipo además de a Mosquera, un talentoso mediocentro creativo llamado también a coger el hueco que dejen en su momento Gago y Diarra. Los dos laterales tienen estilos diferentes de juego. Mientras que Velayos es sobrio, rápido, con buena colocación, con coraje y con un temple forjado durante los trece años de experiencia acumulados en las categorías inferiores del club blanco, Marcos Alonso es más eléctrico. Empezó en infantiles como extremo, y ahora de lateral sube la banda con facilidad, es muy técnico y suele acribillar a los rivales con centros muy precisos desde la banda siniestra, aunque eso sí, en ocasiones puede adolecer de la colocación, madurez y experiencia de ‘Il Due’ del Castilla. Algo muy lógico por otra parte si se tiene en cuenta que a día de hoy aún no ha cumplido los 19 años (lo hace el próximo día 28) y que aún no ha completado una temporada entera en Segunda B. Por otro lado, los dos centrales del filial son bastante similares en cuanto a colocación, contundencia y visión de juego, haciendo gala de una compenetración muy notable habitualmente, además de que ambos han disputado ya algunos minutos en partido oficial con el primer equipo. Sin embargo, quizá Gary sea un punto más veloz, ágil y fuerte que Mateos, cualidades éstas que le hacen un central sobresaliente y con mucha mucha proyección a medio o corto plazo incluso.

Evidentemente no hablamos de la panacea merengue, pero ojo, pues son cuatro opciones más a tener en cuenta por la dirección deportiva del club blanco porque ahí, apenas a unos metros del vestuario del primer equipo, hay cuatro futbolistas más que válidos.

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