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Messina-Maceiras, ya no valen las excusas

David Jorquera David Jorquera

El Real Madrid cayó en Vitoria en el quinto partido de semifinales poniendo el punto y final al primer proyecto de la era Messina con la calificación de SUSPENSO. A comienzos de temporada se vendió desde el propio club que el objetivo, sin prometer títulos, era disputar las finales. Sólo se consiguió en la Copa del Rey (aunque con masacre en la final) porque tanto en Euroliga como en ACB el equipo ha fracasado con estrépito.

El primero en reflexionar sobre lo sucedido debe ser Messina. Su trayectoria le ampara pero sería de necios no reconocer que el equipo se la ha ido de las manos. Pidió los fichajes de Kaukénas y Hansen. Al primero le dio boleto justo antes de los play-offs mientras que el segundo no ha podido tomarle el pulso a la competición por problemas de lesiones. La verdad es que ambos venían para jubilar a Bullock, al que Messina veía con lagunas en defensa. El italiano ha tenido que recular con Lou porque, aunque los años no perdonen, no ha tenido un solo jugador exterior capaz de mejorarle. El papel que, teóricamente, debía adquirir la ametralladora de EE.UU, Morris Almond. Había que ser muy confiado para pensar que Almond, en dos semanas, podría dar un rendimiento óptimo para un Madrid que se iba a jugar la vida en los play-offs. Messina le ha tenido chupando banco. Lógico aunque paradójico cuando le sustituyes por Kaukénas, alimentando que es la pistola abrelatas para amenazar desde el triple. Otro fallo.

En los despachos es tiempo de ponerse las pilas. Y muy en serio. Si el Madrid se va a quitar de la cuenta de gastos el alquiler de Vistalegre para ir a jugar a la Caja Mágica (cuidado con la reacción de la gente en forma de abonados y apoyo) que sea para invertirlo en jugadores. En buenos jugadores. Si Splitter no se va a la NBA, no puede permanecer ni un segundo más en Vitoria. Su destino debe ser Madrid. Con Rudy, poco menos que lo mismo, aunque a la inversa en caso de que éste quiera volver a España (si el Barcelona le gana la partida al Madrid en este asunto sería otro enorme fracaso de gestión). La excusa de esta temporada fue que se hizo el mejor equipo posible en el poco tiempo del que se dispuso. Perfecto. Desde hoy mismo, 6 de junio, Messina y Maceiras deben remangarse la camisa y empezar a trabajar en el Madrid del próximo curso. Por desgracia, por tiempo no será. Así que se acabaron las excusas. Un año de acoplamiento se puede medio aceptar. Eso sí, el segundo debe ser el de los títulos. De no ser así Florentino debería empezar a rendir cuentas. Y muy en serio.

PD: Mal empieza Mourinho si decide prescindir del fichaje de Silva.

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