Ir a versión clásica Ir a versión móvil

Cuando un '10' y un '14' resultan un '23'

Alberto Piñero Alberto Piñero

Después de dos partidos ciertamente decepcionantes, ante el Ajax por fin se vieron los primeros trazos meritorios de esta gran obra que debe ser el Real Madrid. Y si hay alguien que merece concentrar más elogios que nadie, ése es Mesut Özil. Reconozco que había visto poco de él antes del Mundial, y por eso mismo tras el partidazo ante Osasuna del pasado sábado, tuve que atarme los dedos a la silla y aguantarme las ganas de escribir algo sobre él a la espera de confirmar mis sospechas. Sé que es la primera jornada de Champions y la tercera de Liga. Que es aún muy pronto para alzar la voz seguro de que hay agua debajo. Pero lo que ha demostrado Özil en estos dos últimos partidos no se lo había visto a nadie en el Madrid desde hace tiempo. Y creo que no me equivoco si digo no ya sólo que es un jugadorazo –algo a la vista de todos-, sino que es capaz de ser el eje sobre el que gire el nuevo Madrid, de ser el elegido capaz de transformar el estilo de juego merengue incluso.

En la zona mixta le preguntaban a Carvalho que a quién le recordaba Özil, sin que el portugués supiera dar respuesta a esa cuestión. Y por cercanía en el tiempo yo creo que podría asemejarse a Guti, pero también a Sneijder. Del holandés tiene esa capacidad de movimiento en la mediapunta, de pedir balones, de saber moverse entre líneas desde la posición del ‘10’, aporta esa chispa de velocidad a los ataques, algo que no tienen los mediocentros. Y del mítico ‘14’ blanco tiene la técnica, la visión de juego, las gotas de genialidad. Una combinación por tanto que puede y debe dar alas al Madrid.

Y es que aporta eso que les falta a todos los demás jugadores en este equipo. Todos esperan inmóviles que el cuero les llegue a los pies, con lo que en los últimos años el recurso más utilizado en el Madrid era el del destello individual y puntual, sólo de vez en cuando acompañado por una armonía colectiva. Sin embargo, ahora aparece Özil, el único que sabe jugar sin balón, que se mueve a los espacios y busca a sus compañeros en los huecos, el que asiste al primer toque siempre, y el que además es capaz de poner el balón a punto de nieve a un compañero. Porque no sólo destaca a nivel individual como puede hacer Higuaín o Cristiano, sino que mueve al equipo y es capaz de hacer mejores a sus compañeros. De él ha salido todo el fútbol del Madrid en los últimos dos partidos, y si sigue a este nivel, pronto se convertirá en un pilar de este equipo a la altura de Casillas o Ronaldo. Y lo ideal sería ya que el resto del equipo tomase nota de cómo juega y hace jugar el alemán. En Barcelona tienen a Xavi e Iniesta, sin los que sería imposible practicar ese estilo de toque-toque tan característico. Bien, pues en el Madrid está hoy Özil con ese ‘23’ a la espalda, con un juego mucho más vertical y más rápido que el de los dos españoles, con un estilo tan dinámico que si logra calar en el resto del equipo puede hacer que por fin el Madrid tenga un aroma definido y embaucador, y no sólo sea efectivo por las individualidades.

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información