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La redención del Santo

  • El toque de atención de Mourinho ha servido para que Casillas recupera su mejor estado, como demostró ante Celta y Valencia
Iñaki Gimeno - La Opinión
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Iker Casillas ha vuelto a convertirse en El Santo tras el toque de atención que José Mourinho le dio sentando al capitán del Real Madrid ante el Málaga en la Liga BBVA y también después ante la Real Sociedad, a pesar de que luego tuviese salir por la expulsión de Antonio Adán, pero desde entonces, Casillas ha sido titular en los tres siguientes encuentros en los que no ha encajado ni un solo tanto y realizando paradas excepcionales, sobre todo ante el Celta y aún más ante el Valencia.

Desde que Casillas disputó casi entero el partido de la Real Sociedad, el portero ha dado un cambio radical en su participación en el juego y ha vuelto a realizar aquellas paradas salvadoras que le han permitido ser el mejor portero del mundo y que siempre permitían al Real Madrid seguir vivo en los partidos y en las competiciones, tal y como hizo ante el Valencia, a dos disparos de Jonas que podrían haber cambiado el rumbo del partido y de la eliminatoria, pero ahí fue donde aparecieron las alas del Santo para evitarlo y justos después, Benzema adelantase a los blancos.

Mucho se habló de la decisión de Mourinho de dejar en el banquillo a Iker Casillas por ser una institución en el Real Madrid y en el fútbol mundial, pero hay que reconocer que la situación ha servido a Casillas para dar un golpe en la mesa y volver a demostrar que no hay en el mundo un portero igual, capaz de hacer milagros tras milagros en un partido.

Además, está claro que la decisión de que Casillas sea el portero de la Copa del Rey y de la Liga de Campeones es una buena estrategia de Mourinho para que, con todos los respetos a Adán, el mejor portero del equipo sea el titular en las dos competiciones en las que el Real Madrid está vivo. Y por supuesto, hay que aprovechar la Liga para que Adán se foguee y recupere todos los minutos que ha dejado de jugar en los últimos años, porque en cualquier momento el equipo le puede necesitar.

Pero lo que de verdad necesitaba el Real Madrid es que volviera El Santo ya que, aunque esta temporada Casillas había recibido menos goles que en otros años, sus milagros habían aparecido en muy pocas ocasiones, quizá sólo ante el Manchester City en la Liga de Campeones, y ahora parece que han vuelto esas paradas imposibles cuando la Copa del Rey entra en su recta final y se acercan los octavos de final de la Champions ante el Manchester United. La tensión competitiva aumenta y El Santo está de vuelta.


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