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Una terapia bielorrusa

  • El Madrid derrota al BATE con la ley del mínimo esfuerzo porque no hacía falta más. El Bernabéu dicta sentencia: Higuaín es El Sucesor y Diarra fue recibido entre aplausos tras la lesión de Gago
Miguel Queipo de Llano - La Crónica Miguel Queipo de Llano - La Crónica


Hay pocas cosas que le sienten tan bien al Real Madrid como la Copa de Europa. Ante un equipo que salvaría la Segunda División con apurillos en España, el BATE Borisov, el Madrid se dio una terapia bielorrusa para recuperar autoestima de cara a lo que se avecina. A saber: el Madrid marcó en jugada de pizarra, no sufrió ni una sola vez a balón parado, a Casillas ni se le vio y sumó sus tres primeros puntitos en la competición con la ley del mínimo esfuerzo, pero es que no hacía falta nada más.

El BATE salió al campo como quien visita el Tour del Bernabéu, cegado por el brillo de las nueve Copas de Europa. En los primeros veinte minutos fue un muñeco de trapo a quien el Madrid arrancaba las orejas una y otra vez. La UEFA debería plantearse, por mucho que Platini insista en abrir la gran competición continental a todos, si de verdad merece la pena: apenas tres cuartos de entrada en el coliseo blanco (siendo generosos) y el público acudiendo como quien se va de cañas, dispuesto a comerse todo lo que le pongan por delante, ni frío ni calor pese a los 31 grados con los que se inició el partido.

Y el aperitivo estuvo realmente bien, esos primeros veinte minutos ya comentados. Con Guti insultantemente libre (vale que Bielorrusia sea un país no del primer orden, pero "cedés" o vídeos tendrán, digo yo), la cosa pintaba a goleada de las de toda la vida. Gol (bien) anulado a Van Nistelrooy en el minuto 1, otra de Guti en el 2", de nuevo Ruud en el 3", otra escandalosa del "catorce" a los 6... y golazo de Ramos en el 11, no tanto por le remate como porque demostró que Schuster, digan lo que digan, no sabemos si se enfada o no pero pizarra sí tiene.

EL SUCESOR

Tras el gol llegó una avalancha blanca, porque los bielorrusos se quedaron diez minutos más mirando los monitores de los palcos del Bernabéu para ver repetido el tanto. Raúl, Van Nistelrooy y Robben hacían todo bien menos definir y, en el 26", llegó un remate de Sivakov desde la fábrica de tractores que da nombre al equipo y el Madrid, de repente, se desconectó, tal vez por la lesión de un Gago que reapareció al estilo David Copperfield, un ratito, tirón muscular y cambio por Diarra. El ritmo se hico tedioso, pero tedioso de verdad, y más de uno echó en falta el tremendo dinamismo de Sneijder. Entre otros, yo.

La bronca que se llevaron los blancos en el descanso, más por su autocomplacencia que otra cosa, sirvió de revulsivo. Schuster no pudo ser porque no se le ve enfadado. Y el Madrid en la segunda parte dejó de vivir en el alambre para dedicarse a poner cerco a la meta de Veremko. Avisaron Ramos (que ayer con el punto de mira ajustado se podía haber proclamado Bota de Oro de 2008), Van der Vaart (desaparecido hasta el tramo final, con dos zurriagazos "made in Chiclana") y Robben, antes de que Diarra, al que el Bernabéu acogió con una gran ovación, le metiera un pase a Raúl digno de Guti que entre remates, rechaces y carambolas Van Nistelrooy aprovechó para meter el segundo remachando sobre la línea.

Y ahí se acabó el BATE, quien además vio cómo Kagush, o algo así, era expulsado por empeñarse en zancadillear primero a Robben (mil veces hasta ver una amarilla) y a Drenthe (sólo una, la segunda amarilla). Schuster decidió entonces pensar en el Racing, dentro Higuaín y Drenthe, fuera Guti y Robben. El Madrid siguió percutiendo contra la zaga bielorrusa con más tesón que puntería. Higuaín se destapó como un jugador sublime y el Bernabéu reconoció que ya lleva la etiqueta de "El Sustituto" puesta tras marrar una ocasión en el minuto 67 que aún así levantó a la afición madridista de sus asientos para dedicarle una atronadora ovación: él es el señalado. Pipita, no nos falles.

LA FICHA DEL PARTIDO

2 - Real Madrid: Casillas; Sergio Ramos, Cannavaro, Heinze, Marcelo; Gago (Diarra 35"); Guti (Higuaín 67"), Van der Vaart, Robben (Drenthe 61"); Raúl y Van Nistelrooy.

0 - BATE Borisov: Veremko; Kagush, Rzhevski, Sosnoviski, Yurevich; Sivakov, Likhtarovich (Volodko 58"); Nekhaychik, Kryvets, Stasevich (Zhavnerchik 46"); y Mirchev (Kazantsev 64").


Goles

1-0 (11"): Jugadón de pizarra del Madrid. Córner que bota Van der Vaart a la frontal y sublime pase de Guti a Sergio Ramos . El sevillano bate por bajo y al primer palo a Veremko.

2-0 (58"): Inmenso pase de Diarra a Raúl, el remate del siete lo despeja Veremko, el balón pega en Rzhevski y Van Nistelrooy lo remacha sobre la línea.


Árbitro: Alain Hamer, luxemburgués. Expulsó a Kagush (63") por doble amarilla, la primera por falta a Robben y la segunda, a Drenthe. Amonestó a Krivets (79") por soltarle un mandoble a Diarra.


Incidencias: Estadio Santiago Bernabéu. Unos tres cuartos de entrada, 60.000 espectadores. Antes del comienzo del encuentro se guardó un minuto de silencio por el fallecimiento repentino del delegado UEFA para el partido, Heinz Fahnler, pocas horas antes del choque y mientras se dirigía al recinto blanco.
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