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Los secretos de una tanda de penaltis para la historia

  • El periodista Manuel Jabois desvela algunos de los entresijos de la tanda que dio al Real Madrid su Undécima Copa de Europa.
Cristiano Ronaldo Cristiano Ronaldo
Cristiano Ronaldo
Defensa Central Defensa Central

El Real Madrid se proclamó por undécima vez campeón de Europa gracias a una tanda de penaltis que pasará a la historia y cuyos entresijos desveló Manuel Jabois en un artículo para El País.

Sergio Ramos empezó a ganar esa tanda de penaltis a partir del sorteo. A pesar de que el sevillano perdió, Gabi decidió tirar segundos, permitiendo al Madrid ponerse por delante. El sevillano escogió tirar en la portería en cuyo fondo estaban los aficionados madridistas. Incluso perdiendo el sorteo, el Real Madrid consiguió sus dos deseos: tirar primero y hacerlo ante su afición.

Que Lucas Vázquez fuera el primer en tirar, aunque tuvo algo de casualidad, fue vital para el equipo: "Quiero hacer algo importante", dijo el gallego, ofreciéndose. Otro compañero espetó: "Que los tire todos". Nadie tenía más ganas de adquirir esa responsabilidad que el canterano, que levantó la moral del equipo con su actitud antes del lanzamiento: "Algunos no podíamos ni caminar, otros ni siquiera mirar. Y ese cabrón va a tirar su penalti como un niño en un amistoso", comenta, según Jabois, uno de sus compañeros. "Lucas los puso como motos con ese gesto. La afición se volvió loca; era el primer penalti y ya parecíamos haber ganado", cuentan desde el club.

Y eso que al principio algunos compañeros no las tenían todas consigo con el primer lanzador: "Míster, ¿no es mejor que empiecen los mejores tiradores? Tenemos que asegurar", le dijo un futbolista a Zidane, a lo que éste respondió que no había mejores ni peores: "¿Y quiénes son los mejores? ¿Me los dices tú? Si me los dices los pongo", dijo a carcajadas. Del mismo modo, tampoco había confianza en que Bale pudiese tirar lesionado: "¡Pero está roto, que alguien lo pare!", comentó otro compañero. Los nervios estaban a flor de piel.

Keylor Navas, por su parte, cumplió con su papel. Luis Llopis había estado estudiando con él a los lanzadores del Atlético y el costarricense se tiró siempre al lado más habitual. Los técnicos, al igual que el propio guardameta, se dieron cuenta de que los jugadores rojiblancos estaban lanzando al revés. Hasta Juanfran. El lateral rojiblanco escogió el lado habitual, Keylor adivinó y el balón dio en la madera: "
Si no lo falla él, Keylor lo para", creen en el vestuario. Cristiano, que se había pedido el quinto, no falló: "Pedí tirar el último porque tenía el feeling de que iba a ser el gol de la victoria. Ha sido lo que ha pasado y estoy muy feliz". Igual que todo el madridismo.

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