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24 noviembre 2016

Bale y el Madrid ya han tomado la decisión más radical

  • El galés estaba empeñado en jugar el 'Clásico' a pesar de su problema
Bale tras su lesión sufrida en Lisboa Bale tras su lesión sufrida en Lisboa
Bale ha decidido pasar por el quirófano
Jaime de Carlos Jaime de Carlos

Gareth Bale todavía sigue en estado de 'shock' tras la lesión que sufrió el pasado martes en el partido ante el Sporting de Lisboa. El futbolista vivió ayer un día duro al confirmarse que sufre una lesión de cierta relevancia, pero lo cierto es que las sensaciones que tenía inclusive le llevan a rumiar la descabellada idea de intentar jugar el 'Clásico' de dentro de diez días.

Gareth Bale es consciente de que actualmente atravesaba uno de los mejores momentos de su carrera deportiva. Sabe que es un jugador fundamental para el Real Madrid. Y, además, esta temporada tenía especiales ganas de jugar el 'Clásico' del Camp Nou, pues es un estadio donde aún no ha marcado. O al menos no de forma reglamentaria, porque la temporada pasada anotó un tanto legal que el colegiado le anuló injustamente por una falta en su remate de cabeza que nunca existió.

Así pues, el extremo tiene una cuenta pendiente con el Barcelona y con su estadio. Por eso este curso no quería perderse por nada del mundo el partido de la semana próxima. Pero el destino puede ser caprichoso y cruel, ya que un lance en apariencia intrascendente en el choque de Champions ha dado al traste con prácticamente todas sus ilusiones. Algo que se ha confirmado este jueves con la decisión del club de hacerle pasar por el quirófano.

El Real Madrid ha publicado un comunicado en su Web en el que confirma que el futbolista pasará por el quirófano el próximo martes 29 de noviembre en Londres. En concreto, en el hospital King Edward VII por el doctor británico James Calder, quien a su vez estará supervisado por los doctores del club Jesús Olmo y Mikel Aramberri. Esto hará que el fubolista esté cerca de dos meses de baja, en función de cómo evolucione tras la operación. Por lo que se perderá ya con total seguridad el 'Clásico' y el Mundial de Clubes de mediados de diciembre.

Lo cierto es que el Real Madrid en un principio no quiso descartarle oficialmente. Como suele hacer el club al emitir un parte médico, había dejado claro que el futbolista "queda pendiente de evolución". Es una parte de esa 'guerra psicológica' que hay antes de cada gran partido, de forma que el Barcelona permaneciera atento y temeroso de que Bale pudiera obrar el milagro y estar a última hora en el choque. Pero la realidad es que el diagnóstico de la lesión era lo suficientemente preocupante como para tomar una decisión radical.

Al menos así lo indica la experiencia y los propios doctores, que son los que entienden de verdad de esto. Como hemos señalado este jueves, Dani Carvajal estuvo más de un mes y medio de baja el pasado verano por una lesión similar sufrida en la final de la Champions de Milán. Y en el caso de Bale las primeras opiniones hablaban de 4 ó 5 semanas de baja en caso de haber seguido tratamiento conservador. El cual sólo estaba destinado a los casos más leves de esta lesión, algo que en el caso del futbolista no se daba.

La apuesta de Bale era esperar...

Y es que Gareth tenía claro que en su caso lo mejor será tener calma y seguir un tratamiento conservador. Incluso se llegó a plantear la posibilidad de ponerse un vendaje muy fuerte para proteger los ligamentos dañados de su tobillo y saltar al césped del Camp Nou para jugar. Él estaba como 'loco' por participar en ese partido e incluso está dispuesto a asumir ciertos riesgos con tal de cumplir su objetivo. No en vano, ahora sufre molestias y dolores, pero consideraba que en diez días podría haber evolucionado lo suficiente como para poder volver a calzarse las botas.

Sin embargo, los doctores le pidieron prudencia y le adviertieron de lo peligroso que sería jugar vendado, pero lesionado. En caso de agravarse su lesión podría haberse producido incluso una rotura, lo que hubiera agravado aún más el pronóstico. Es decir, que hubiera puesto en riesgo media temporada por un único partido, por lo que por ahora el futbolista se ha visto obligado a aparcar esta opción y ha consensuado con los galenos que lo mejor para todos es atajar el problema de raíz con una intervención quirúrgica.

De hecho, Bale se puso en manos de los doctores Van Dijk y De Prado, dos eminencias en este tipo de lesiones. Con ellos ha decidido operarse cuanto antes y zanjar el asunto. Así que no le va a quedar más remedio que, poco a poco, empezar a hacerse a la idea de que el fútbol para él se ha acabado en este 2016. En su caso lo más inteligente será centrarse en el tobillo y trabajar duro para estar recuperado cuanto antes, ya que al fin y al cabo la parte más importante de la temporada empezará a partir del próximo mes de enero.
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