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26 noviembre 2016

Sergio Ramos se salvó del 'marrón' que tenía encima

  • El capitán terminó el partido sin recibir la tarjeta amarilla que, de haberla visto, le hubiera impedido jugar el clásico.
Sergio Ramos, Cristiano, gol Sergio Ramos, Cristiano, gol
Sergio Ramos FOTO: www.realmadrid.com
Rubén Gómez Rubén Gómez

El capitán del Real Madrid, Sergio Ramos, jugó ante el Sporting de Gijón con una espada de Damocles sobre sus piernas…y sobre su cabeza. La razón, la posibilidad de ver una tarjeta amarilla que le hubiera impedido jugar el clásico.

En un principio, la idea de Zidane y del cuerpo técnico del Real Madrid era que el sevillano no hubiera jugado el choque ante los asturianos. Sin embargo, las molestias de Varane en una de sus rodillas impidieron al galo entrar en la convocatoria para jugar ante el Sporting de Gijón. De ahí la titularidad ‘forzosa’ de Ramos.

Con Pepe recién salido de una lesión y con la única opción de Nacho, a Zidane sólo le quedaba la ‘carta’ de Sergio Ramos para hacer frente desde el centro de la zaga a la visita del Sporting.

El capitán tenía muy claro que debía medir lo más obvio, las protestas y los encontronazos dialécticos con el árbitro y los jugadores rivales. Eso y esperar que no hubiera ningún lance del juego especialmente peligroso cerca de las inmediaciones del área de Keylor Navas que le forzara a emplearse por encima de la legalidad que marca el reglamento.

Por suerte para Zidane y para el propio Sergio Ramos, el sevillano no tuvo una tarde ‘molesta’ ante el Sporting y pudo salir airoso del peligro que conllevaba para él la posibilidad de ver una tarjeta. Al no verla, y salvo lesión o contratiempo de última hora, Ramos podrá estar en el clásico ante el Barcelona del próximo sábado en el Camp Nou

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