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El Madrid sigue ganando y aburriendo

  • 1-0 Un golazo de Higuaín sirve para asegurar tres puntos más. Los blancos, un día más, acabaron encerrados en su área y pidiendo la hora. Detallitos de Faubert en su debut
Un golazo de Higuaín sirve para asegurar tres puntos más. Los blancos, un día más, acabaron encerrados en su área y pidiendo la hora. Detallitos de Fa
Eduardo Torrico - La crónica Eduardo Torrico - La crónica

Nada nuevo bajo el sol: otra victoria del Real Madrid por la mínima (y ya van siete consecutivas en esta Liga), otro derroche de fútbol soporífero y otro partido en que el equipo blanco acaba encerrado en su área y rezando para que el árbitro pite el final. Un golazo de Higuaín solventó la papeleta ante el Racing de Santander en el debut de Faubert, que en el tiempo que estuvo sobre el campo (algo más de media hora) ofreció algún detallito que otro. De lo demás, casi mejor ni hablar. A este paso, la deserción de público en el Bernabéu va a ser masiva (sobre todo, si sigue haciendo este frío).

 

Real Madrid: Casillas; Sergio Ramos, Pepe, Cannavaro, Heinze; Robben (Faubert, 61'), Lass, Snjeider (Javi García, 72'), Van der Vaart (Marcelo, 78'); Higuaín y Raúl.

Racing: Toño; Valera, César Navas, Oriol, Marcano; Jonathan Pereira, Lacen (Luccin, 62'), Colsa, Óscar Serrano; Tchité (Toni Moral, 58') y Zigic.

Goles: 1-0 Higuaín (49').

Árbitro: Clos Gómez (Comité Aragonés). Tarjeta amarilla para Lass (43'), Oril (56'), Robben (57'), Sneijder (69'), Van der Vaart (74'), Varela (85') y Luccin (90').

Incidencias: Estadio Santiago Bernabéu. Lleno, pero con claros.
 

La primera parte fue una repetición de anteriores partidos en la Era Juande: solidez defensiva, inoperancia atacante y aburrimiento, sobre todo aburrimiento. En este Real Madrid nunca pasa nada, salvo cuando Robben coge la pelota. El Bernabéu lo sabe y contiene la respiración cuando el holandés enfila la banda (en esta ocasión, las bandas, porque anduvo alternando la derecha con la izquierda). El Racing se defendía con orden y todos sus empeños ofensivos se centraban en forzar alguna falta cerca del área o algún saque de esquina, en la confianza de que la altura de Zigic y de César Navas causarían algún estrago.

Pese a la ausencia de buen fútbol, las mejores ocasiones siempre eran blancas: un remate, forzado y desviado, de Sergio Ramos, en una falta sacada por Van der Vaart (minuto 11); un disparo de Robben, con la derecha, desde la línea frontal del área que Toño envía a córner (28'); una vaselina de Van der Vaart que se topa con el brazo elevado de Toño (30'); un remate de Van der Vaart, tras jugada de Higuaín, que desbarata Toño (en ese mismo minuto 30)... Por parte visitante, sólo un zurdazo desde fuera del área, en las postrimerías de este periodo, que Casillas despeja a córner sin mayores problemas.

Golazo de Higuaín

El panorama pintaba feo, muy feo, porque el Racing se mostraba rocoso y porque el Real Madrid no sabía por dónde hincarle el diente. Pero la segunda mitad comenzó con el golazo de Higuaín, que abrió de par en par las puertas a la esperanza. Tocó Raúl de cabeza en la línea de medios y el argentino se fue raudo hacia el área. Allí se topó César Navas, pero un quiebro magistral dio con el corpulento central en el suelo. Higuaín se acomodó para el disparo, vio la situación del portero y con un sutil toque con el interior del pie alojó el balón en el fondo de la portería. Tras el gol,  vinieron los mejores minutos del Real Madrid, con acciones rápidas y nuevas ocasiones de marcar, la más clara, de Higuaín, tras una gran contra de Pepe, abortada de nuevo por Toño (en esta ocasión, con su pierna derecha).

Faltaba, por supuesto, para que se cumpliera el guión de cada partido, la aparición milagrosa de Casillas. Ésta se produjo en el minuto 74, cuando Pereira dejó en evidencia a Pepe. Se disponía ya el pequeño delantero a asestar la mortal estocada, cuando la fulminante salida del portero madridista impidió lo que ya parecía inevitable, el gol. En el barullo de la jugada, volvió a intervenir Pepe, que despejó a córner como buenamente pudo.

Juande volvió a tirar de repertorio y fue retirando poco a poco del campo a los pocos que habían mostrado algún destello de creatividad: Robben, Sneijder y Van der Vaart. Sus sustitutos, Faubert, Javi García y Marcelo. Este vez, Huntelaar hasta que se quedaba sin sus consabidos minutos de la basura, señal inequívoca de que Juande no confía nada en él. O, si lo prefieren, señal inequívoca del fútbol que le gusta a Juande.

Las precauciones de Juande no sirvieron para nada, porque el Racing embotelló al Real Madrid en su área. Fue una imagen lamentable la ofrecida en el tramo final  del partido por los blancos, defendiéndose como un equipo modesto ante un rival poderoso (¡el mundo al revés!). Pero, qué quieren, a esto es en lo que se ha convertido este Real Madrid desde que lo ha cogido Juande.


 

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