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Así, así, así gana el Madrid

  • 6-1: Antológica primera parte, con seis goles que pudieron ser más. Huntelaar y Raúl marcaron por partida doble. El público del Bernabéu disfrutó con su equipo y con... el Espanyol
Real Madrid 6-1 Betis
Eduardo Torrico - La crónica Eduardo Torrico - La crónica

Mientras en Barcelona el Espanyol se encargaba de engrasar el cagómetro culé, el Real Madrid se daba un auténtico festín en el Bernabéu a costa del Betis, con una primera parte antológica en la que los de Juande se dieron el gustazo de marcar media docena goles. He aquí la más clara constatación de que ser un equipo sólido y ganar partidos no es incompatible con jugar al ataque y buscar el espectáculo. Quiera el cielo que no haya sido un espejismo y que podamos ver muchos más partidos así. Y si empezamos el próximo miércoles frente al Liverpool, mejor que mejor.

 

Real Madrid (6): Casillas; Sergio Ramos, Pepe, Cannavaro (Guti, 46’), Heinze; Higuaín (Sneijder, 46’), Gago, Marcelo; Huntelaar y Raúl (Robben, 46’).

Betis (1): Ricardo; Nelson, Arzu (Juanma, 80'), Melli, Fernando Vega; Mehmet Aurelio, Juande (Monzón, 53’); Damiá, Emana (Rivera, 61’), Mark González; y Oliveira.

Goles: 1-0 Higuaín (7’). 2-0 Huntelaar (15’). 3-0 Huntelaar (24’). 3-1 Oliveira (30’). 4-1 Raúl (36’). 5-1 Raúl (5-1). 6-1 Sergio Ramos (46’ ).

Árbitro: Undiano Mallenco (Comité Navarro). Emana (35’), Oliveira (43’), Arzu (46’ ) y Heinze (82').

Incidencias: Estadio Santiago Bernabéu. Lleno.

Venía el Betis de ganar en campo del Sevilla (tercer clasificado de la Liga) y de empatar el pasado sábado en su estadio con el líder, y eso causaba cierta inquietud, sobre todo ante la eventualidad de que Juande prescindiera de varios titulares, por aquello de las rotaciones y de pensar en la Champions. Pero no, el técnico manchego apostó de salida por los mismos once jugadores que se impusieron en El Molinón hace una semana, con Higuaín como teórico extremo diestro y con Marcelo en la banda izquierda, convertido ya en un extremo de los de verdad, de los de toda la vida.

Cuando se juega al ataque, ese dios particular que tiene el fútbol suele ser justo. El Real Madrid se lanzó al ataque desde el primer instante y los goles empezaron a caer en la portería de Ricardo como si se estuviera produciendo un diluvio. Primero, Higuaín (en otra dejada de Raúl con la cabeza, como la del pasado domingo en Gijón). Luego, Huntelaar, aprovechándose de un regalo de Ricardo. Más tarde, de nuevo Huntelaar, tras cabecer de cabeza un soberbio pase de Sergio Ramos desde la derecha que repelió como pudo al asediado Ricardo. Acortó distancias Oliveira, en un tiro desde fuera del área al que tal vez pudo responder de mejor manera Casillas, pero fue el canto del cisne verdiblanco, porque en seguida al Betis le cayeron otros tres goles: dos seguidos de Raúl (magnífico el primero, empalmando con la zurda desde la corona un servicio de Marcelo, y extraordinario el segundo, con una vaselina tras haber recibido de Gago) y uno de Sergio Ramos al cabecear una falta botada por Heinze (justo premio para el defensa sevillano, que completó unos primeros 45 minutos sencillamente sublimes).

Rotaciones de Juande

Las rotaciones previstas llegaron con el comienzo de la segunda parte. Juande, en una decisión sorprendente, quitó a Cannavaro, Higuaín y Raúl, y puso a Guti, Sneijder y Robben, pasando a Lass al lateral derecho y a Sergio Ramos al eje de la defensa. Decisión sorprendente porque quedaba todavía medio tiempo y y agotaba todos los cambios (aunque con cinco goles de ventaja en el marcador uno, digo yo, se puede permitir ciertas alegrías). De hecho, poco después de reanudarse el juego Heinze se hizo daño en el abductor y hubo de aguantar el resto del partido algo tocado.

Con tanto cambio, la segunda mitad parecía corresponder a otro partido. Salvo por alguna buena ocasión de Robben, de Marcelo o de Huntelaar (derechazo a la base del poste izquierdo), o por la curiosidad de ver cómo encajaría el reaparecido Guti en este equipo tras su larga ausencia, el Bernabéu estaba casi exclusivamente pendiente de lo que sucedía en Barcelona. Y en Barcelona sucedió que ganó el Espanyol, que el Real Madrid ya está a siete puntos del líder (a cuatro pensarán los más optimistas, ya que los azulgrana todavían han de visitar el feudo madridista) y que el cagómetro culé está ya a pleno rendimiento.

 

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