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Del pasillo a la porta

  • El Madrid goleó a un Barcelona que empezó haciendo pasillo y acabó buscando un cuchillo con el que cortarse las venas. Partidazo madridista: sacrificio, entrega y compañerismo.
Miguel Queipo de Llano - La crónica Miguel Queipo de Llano - La crónica

Sí, fue pasillo, un burreo, fiesta madridista y todo lo que ustedes quieran, Eurovisión sin el Chikilicuatre. Sólo faltó Villar, humillando los hocicos y entregando la Copa del campeón a los blancos justo antes de empezar el encuentro, o al final, que lo mismo daba. El Madrid fue tan infinitamente superior al Barcelona y quiso hacer tan poca sangre que el 0-5 indicado por Laporta en la previa tenía las mismas posibilidades de producirse que un gallo de Edu García mientras grita su Tren de Marcador. El Barça comenzó el partido haciendo pasillo y terminó abriendo la "porta" tratando de escapar de aquella carnicería. ¡Vaya equipo de desgüace!

Al trantrán en el primer tramo de partido, simplemente aprovechándose de un equipo en descomposición y cuya putrefacción se huele a varios continentes de distancia, el campeón liguero hizo gala de la tremenda superioridad que en la Liga española ha manifestado sobre todos sus rivales. Sin querer meter los dedos en el gaznate azulgrana, y eso que los blancos no se mataron en la presión (porque no hacía ni falta), los de Schuster, con un centro del campo blindado que no permitió ni la más mínima triangulación barcelonista, machacaron en las dos primeras ocasiones de las que dispusieron: un gol de Raúl de los suyos de siempre, aprovechando despistes defensivos, y un cabezazo de "Carlos Alonso" Robben, lo mismo tiene tan poco pelo de conectar testarazos goleadores.

El partido fue un auténtico baño madridista, todos comprometidos, todos unidos, dejándose la piel. El Madrid empezó sin emplearse a fondo y los culés, perdidos en el pasillo, ni olían a los madridistas, enorme la movilidad y el esfuerzo colectivo de los cinco de arriba. Con el 2-0, Rijkaard humilló a Gudjohnsen para dar salida a Mister Potingues, el futbolista anteriormente conocido como Giovani, pero para nada, si acaso para embadurnar de aceites la banda derecha del ataque barcelonista. El tramo final de la primera mitad fue de un dominio apabullante de los blancos, Diarra se marcó una roulette a lo Zidane, Robben, Guti y Sergio Ramos dispusieron de tres ocasiones de incrementar el tanteador, un fuera de juego de Raúl que no era, mientras Márquez se desquiciaba y lanzaba patadas hasta a Jaydy Mitchell, si hubiera sido menester.

Tras el descanso, con Márquez ya cenando en Gaztelubide, el partido siguió por los mismos derroteros. Valdés y Marcelo merecieron la expulsión por enzarzarse como niños en patio de colegio, Pérez Burrull anuló un gol legal a Diarra y el malí, que por delante de Gago juega mucho más suelto y tiene aún más presencia en el equipo, vio cómo Abidal le sacaba un balón bajo palos antes de marcarse la jugada de la noche, un regate espectacular al lateral galo en la banda, pase de la muerte y el Pipita Higuaín demostró que ya fuma en puro: amaguito a Puyol y zapatazo cruzado para batir a Valdés.

El Bernabéu comenzó a reclamar la manita... Marcelo, que ayer se disfrazó de Garrincha, probó por fin las manoplas de Valdés, que apenas olió un balón en todo el encuentro. El Madrid siguió comprometido, y el colmillo se le iba afilando conforme veía la debilidad del rival. Un penalti por manos de Puyol lo metió para dentro Van Nistelrooy, recién salido al campo también, y aún quedaban doce minutos. Van Nistelrooy amagó, Casillas hizo un par de milagros de esos que acostumbra... pero Henry frustró la manita.

Daba igual. El campeón demostró por qué lo es. No, no es campeón sólo porque le hayan hecho el pasillo. Laporta está consiguiendo que los azulgrana tengan más pinta de parecerse al Aleti que a un grande. El bisturí que debe extirpar lo feo de la plantilla azulgrana no es sólo para darle unos retoques estéticos, no. Esta operación requiere anestesia general y varios meses de post-operatorio. Pero volverá, nunca lo dejen de olvidar.

Ficha técnica

4-Real Madrid: Casillas; Sergio Ramos, Pepe, Heinze, Marcelo; Gago; Sneijder, Diarra, Guti (Robinho 72"), Robben (Higuaín 61"); y Raúl (Van Nistelrooy 76").

1- Barcelona: Valdés; Zambrotta, Puyol, Márquez (Sylvinho 46", Edmilson 60"), Abidal; Xavi, Touré Yaya, Gudjohnsen (Giovani 24"); Messi, Bojan y Henry.



Goles

1-0 (13"): Combinación entre Guti y Sneijder que Márquez no acierta a despejar y Raúl aprovecha el rebote para batir a Valdés desde la frontal con la zurda.

2-0 (21"): Falta que bota Guti desde la banda derecha y Robben, como en Pamplona, bate a Valdés de un certero cabezazo.

3-0 (63"): Higuaín, en el primer balón que toca, aprovecha un jugadón de Diarra para irse de Puyol y batir a Valdés.

4-0 (78"): Van Nistelrooy, de penalti cometido por manos de Puyol.

4-1 (87"): Henry bate a Casillas desde fuera del área en una contra iniciada por Messi.

Árbitro: Pérez Burrull, colegio cántabro. Expulsó a Xavi (92" ) por doble amarilla. Amonestó a Touré Yaya (20"), Márquez (39"), Sneijder (40"), Henry (50"), Valdés (58"), Heinze (84") y Pepe (91" ).

Incidencias: Estadio Santiago Bernabéu. Absolutamente lleno. El palco a reventar para no perderse el pasillo: Flavio Briatore, Alejandro Agag, José Bono, José María Aznar, Bibiana Aído... Llovió con intensidad desde el minuto 15 de la primera parte.
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