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La vida sigue igual

  • 0 - 1: Los de Juande vuelven a aburrir y a sumar tres puntos. Marcelo marca el único gol y deja al Recreativo con pie y medio en Segunda
Recreativo 0-1 Real Madrid
Eduardo Torrico Eduardo Torrico

La misma historia de cada fin de semana: aburrimiento y tres puntos. Así es el Real Madrid de Juande Ramos. Y al que no le guste, que se vaya al cine. Seguramente no es el momento de filosofar, pero la increíble racha de puntos que llevan los blancos con el técnico manchego sólo se puede entender si reconocemos el paupérrimo nivel de la Liga española. Quien anoche viera al Recreativo o, un par de horas antes, al Getafe contra el Barcelona me tendrá a la fuerza que dar la razón. El Barcelona juega bien (casi siempre) y gana (siempre); el Real Madrid juega mal (siempre) y gana (siempre) y los que les siguen simplemente no existen.

 

0 - RECREATIVO: Riesgo; Bouzón, Morris, Lamas, Casado (Ersen Martin, 59’); Aitor, Jesús Vázquez (Maidana, 75’), Barber, Sisi (Akalé, 59’); Adrián Colunga y Camuñas.

1 - REAL MADRID: Casillas; Sergio Ramos, Pepe, Cannavaro, Marcelo; Robben (Miguel Torres, 84’), Lass, Gago, Higuaín; Huntelaar (Sneijder, 63’ - Van der Vaart, 94') y Raúl.

GOL: 0-1 Marcelo (49’).

ÁRBITRO: Teixeira Vitienes (Comité Cántabro). Tarjeta amarilla para Cannavaro (20’), Casado (46’ ), Lass (70’) y Sergio Ramos (71’)

INCIDENCIAS: Nuevo Colombino. Lleno

Es un guión anodino, pero efectivo. Se trata de no perder nunca la paciencia, de defender con solvencia (y cuando no hay solvencia, basta con rezar para que aparezca Casillas), de que el rival se desespere y de que en alguna acción aislada llegue el primer gol. Cuando llega el primer gol, Juande tira de repertorio: quita a Huntelaar y mete a un centrocampista (y si el rival aprieta un poquito, en lugar de meter a un centrocampista, mete a un defensa). La cosa funciona, pero resulta lamentable comprobar cómo el equipo con más presupuesto del fútbol mundial (400 millones de euros) ha quedado reducido a eso.

La acción aislada fue labrada ayer por Gago y por Marcelo, poco después de comenzado el segundo tiempo. El argentino metió un pase largo (inusual en él, que es de toquecito corto) al brasileño (en esta ocasión, lateral izquierdo por la ausencia de Heinze) y éste acertó a superar a Riesgo con un disparo suave y colocado. Antes, había habido muy poco que contar: un par de maniobras de calidad de Robben (minutos 9 y 18), conjuradas ambas por Riesgo, dos buenas paradas de Casillas a sendos tiros de Aitor y Sisi (minutos 23 y 24) y un incompresible remate al poste de Raúl, sin la menor oposición y a apenas tres metros de la línea de gol. Tampoco voy a insistir mucho en lo del capitán, porque es un espejo de este Real Madrid: luchador, sufridor, lento, pesado y, sobre todo, aburrido. Y así, partido tras partido, para satisfacción de Juande, que no tiene la más mínima intención de prescindir de él.

Tras el gol de Marcelo, el Recreativo estiró líneas, pues de nada le servía ya la derrota. Eso abrió huecos y propició buenas ocasiones de gol. Una de Huntelaar (52’) y dos de Robben (62’ y 73’). Pero no era la noche de los holandeses. O, si lo prefieren, era la noche de Riesgo. El atrevimiento (por decir algo) de los locales se redujo al un disparo de Adrián Colunga desde la frontal del área, atajado sin problemas por Casillas.

Para que no quedara la más mínima duda de cuál es su filosofía, Juande retiró a Robben (desacertado en la culminación, pero tremendamente incisivo toda la noche) y metió a Miguel Torres. No hubo nada más que reseñar, salvo la lesión de Sneijder, que estará varias semanas de bajas por culpa de un tirón. El Real Madrid sigue su acoso al líder y el Recreativo mete ya pie y medio en Segunda. El partido fue un buen resumen de lo que es actualmente nuestra Liga.

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