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Benzema y Kaká dilatan el show merengue

  • El francés deslumbra con dos goles tras una primera parte parte sosa. Kaká y Guti dieron ritmo al Madrid en la segunda parte, y el brasileño certificó la victoria con un bello gol. Casillas salvó las intentonas chicharreras de remontada
Real Madrid 3-0 CD.Tenerife
Alberto Piñero - Santiago Bernabéu Alberto Piñero - Santiago Bernabéu

Con dos goles nada más comenzar la segunda mitad, Benzema rescató al Madrid del tedio en que se convirtió una primera parte sin apenas ocasiones merengues. Las salidas de Guti y Kaká desatascaron el juego madridista, y un bello gol del brasileño y tres buenas intervenciones de Casillas sirvieron para certificar la quinta victoria en cinco partidos ante un Tenerife valiente, bien colocado sobre el campo pero poco efectivo.

Con la alineación que dispuso Pellegrini sobre el césped del Bernabéu, nadie preveía un comienzo de encuentro tan igualado. Sólo Kaká y Marcelo descansaron en el bando merengue, y la presencia de Xabi Alonso y Granero se suponía que le iba a dar la posesión del balón a los de blanco. Sin embargo, los de azul se dejaron los nervios y los complejos en el autocar y salieron a jugarle de tú a tú al Madrid. Oltra dispuso un 4-2-3-1 con una defensa adelantada de esas que de valientes parecen temerarias en el coliseo madridista, y le funcionó a la perfección durante el primer tramo del encuentro.

Al Madrid le costaba llegar arriba con claridad, se atascaba en jugadas por el centro, y apenas un par de contraataques en los que fallaron las conexiones entre Cristiano y Benzema fueron lo más destacado del conjunto blanco, mientras que el Tenerife llegó a chutar un par de veces a la meta de Casillas, sin peligro eso sí, pero llegó a hacerlo. Tuvieron que ser Ronaldo y Raúl los que arrancaran los primeros aplausos de la grada ya en el minuto 30. El luso arrancó en el balcón del área y fue quitándose defensas del medio conforme se escoraba, su disparo rebotó en un defensa y le llegó franco a Raúl, que solo delante de Aragoneses en el área pequeña remató al cuerpo del meta chicharrero.

La ocasión, lejos de lanzar al equipo merengue, fue un oasis en el desierto de ocasiones que formó el Madrid en ataque, y sólo Cristiano, tan activo como siempre pero menos efectivo que en los dos últimos partidos, levantó algo a la afición con una falta desde el borde del área. Si el luso hubiera podido elegir un sitio donde situar el libre directo, seguramente hubiera colocado el esférico ahí donde lo puso Muñiz Fernández, centrada y a dos pasos de la línea del área, pero el potente chut del luso salió muy centrado y a la altura de las manos de Aragoneses. Un remate alto de cabeza de Ramos a saque de falta de Granero fue la última chance para adelantarse del Madrid, lo que provocó los pitos de parte de la grada cuando el colegiado señaló el final de la primera parte como ya sucediera ante el Xerez. Silbidos prematuros quizás, pero merecidos a juzgar por las estadísticas.

LAS SALIDAS DE KAKÁ Y GUTI EN LA SEGUNDA MITAD, CLAVES

 


Pellegrini entendió el mensaje que lanzó la grada, y sacó a Guti y Kaká tras el descanso para tomar el control del esférico en la medular y diluir así un poco un centro del campo, que se mostraba muy denso con un Granero muy poco participativo desde la banda diestra, y un Lass más torpe que de costumbre. El Pirata se marchó al banquillo junto con Sergio Ramos, que parecía con molestias, y el francés se cambió al lateral derecho. Y la ecuación no le pudo salir mejor al Madrid, pues Benzema marcaba al minuto de la reanudación. Xabi recogió el rechace de un córner en la banda y su centro fue cabeceado a gol por el francés, que para querer ser segundo delantero remató cual killer del área.

-          LA FICHA:

3 - Real Madrid: Casillas; Ramos (Guti 46), Pepe, Albiol, Drenthe; Xabi Alonso, Lass, Granero (Kaká 46), Ronaldo (Diarra 80); Raúl y Benzema.

 

0 - CD.Tenerife: Aragoneses; Beltrán (Sicilia 36), Manolo (Omar 60), Luna, Bellvis; Mikel Alonso, Roman; Kome (Dinei 81), Richi, Alfaro; Nino.

Árbitro: Muñiz Fernández. Mostró tarjeta amarilla a Roman (4), Alfaro (33), Nino (36), Kome (51), y Luna (62).

Goles: 1-0, Benzema (46); 2-0, Benzema (57); 3-0, Kaká, (76).

Incidencias: Estadio Santiago Bernabéu. Lleno. Al inicio del partido ambos conjuntos portaron una bandera de la candidatura olímpica de Madrid 2016.

El tanto merengue animó mucho el partido, que poco menos que se convirtió en un correcalles, con ocasiones por ambos bandos. Kome, solo ante Casillas, y Nino, con una vaselina que se marchó alta, desperdiciaron las del lado insular. Y por parte merengue, Cristiano tuvo dos, la primera en una falta cerca del área que chocó en la barrera, y la segunda estuvo a un pelo en convertirse en el gol del año. El luso recogió un balón en el centro del campo, se subió a su ya conocida moto y tras marcharse en velocidad de todos los rivales que le salían al paso, su remate salió desviado a córner por Aragoneses. A esas alturas de partido, se sabía que el marcador no terminaría con un solo gol, y como suele ocurrir en casi todos los correcalles en los que participa el Madrid, la balanza cayó del lado merengue, que precisamente no carece de efectividad y pegada. Tuvo que ser otra vez Benzema en el minuto cincuenta y siete, que se contagió de la inteligencia táctica de Raúl para convertir un pelotazo de Drenthe en el segundo gol del partido. Le robó el balón a Luna y con la pausa de los grandes colocó el balón lejos de Aragoneses, que se había quedado a media salida.

Con dos goles de ventaja, el partido se puso muy de cara para el Madrid. Los pitos de la primera parte se olvidaron y dieron paso a un encuentro abierto y con mucho control por parte merengue. Kaká y Guti le dieron el ritmo necesario al ataque blanco, y Casillas neutralizó todos los intentos insulares de recortar distancias. Hasta en tres claras ocasiones salvó el meta a los madridistas, especialmente meritoria la última de ellas con una doble parada, la segunda desde el suelo. Y en esas apareció Kaká, que con su clase habitual hizo de un rechace al borde del área un golazo. Se perfiló con su pierna derecha y, con una bella parábola, alojó el balón en el lado derecho de la portería. Un gol de diez, y un gol que sirvió de paso para apagar el ímpetu chicharrero y certificar que el show merengue continúa.

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