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El Bernabéu, (otra vez) una plaza inexpugnable

  • Los blancos, imbatidos en Liga
Los blancos, imbatidos en Liga
Borja Fernández Borja Fernández

La fortaleza defensiva en casa de los madrisdistas ha ayudado a complementar el caudaloso potencial ofensivo de un Real Madrid que aspira a los más grandes títulos continentales.

Cinco victorias en cinco partidos, diecisiete goles a favor y cuatro en contra es el balance que presenta el equipo de Manuel Pellegrini en casa esta temporada en la Liga BBVA. Si a ello le añadimos la obligada, aunque insuficiente, victoria en Copa ante el Alcorcón y el 3 a 0 ante los marselleses en Liga de Campeones, la única mancha negra en tan impecable expediente es la derrota ante un Milan en 'Champions', tan inmerecida como reveladora.

Con todo, los blancos han vuelto a hacer valer la máxima de que para lograr títulos lo primero es hacerse fuerte en casa. La nueva ornada de galácticos lo ha comprendido rápido y desde que se inició la campaña han sumado 21 puntos de 24 posibles en todas las competiciones. Sin duda un dato a tener en cuenta.

El Real Madrid diseñado por Pellegrini ha presentado algunas carencias en el desarrollo de su fútbol, sin duda su principal

debe en lo que va de campaña, pero como compensación ha exhibido una inusitada capacidad ofensiva capaz de noquear a sus rivales en los escasos minutos de juego encadenado por los blancos y, además, lo han hecho ante su público, como fórmula de redención ante las justificadas exigencias de éste. "Aún no hemos dado con la tecla del fútbol fluido pero para compensaros aquí tenéis de momento este carro de goles", parecen querer decir en cada partido ante su público desde la primera plantilla. Tres goles al Deportivo, cinco al Xerez, tres al Tenerife, cuatro al Valladolid y dos al Getafe que permiten creer en esa mencionada búsqueda de la excelencia de un equipo que, de momento, ha encontrado la vía, o más bien la autopista, hacia el gol. Sólo los gallegos y los vallisoletanos fueron capaces de perforar la portería de Casillas en una evidente declaración de intenciones. Que los delanteros hagan su trabajo que la defensa mantendrá a salvo la despensa. Una sencilla fórmula para sumar puntos. De hecho, esa solidez defensiva permitió durante las priemras jornadas que el arquero blanco liderara la tabla del 'Zamora'.

La llegada de nuevos jugadores, principalmente en el ataque, no ha despistado a una defensa que ya comienza a conocerse demasiado bien. La solidez de Pepe, la fortaleza (con altibajos) de Ramos y la polivalencia de Marcelo se han visto complementadas con la joven experiencia de Raúl Albiol, la devoción canterana de Álvaro Arbeloa y el prometedor futuro de Garay. Sólo la cuesta abajo y sin frenos de Metzelder y la falta de acomplamiento de Drenthe a una posición que, realmente, no es la suya permite que esta defensa haga aguas en determinados momentos. A ello, hay que añadir la labor de Xabi Alonso y Lass en la contención de un equipo que, de otro modo, tendería a partirse.

Los números le dan la razón

Todos estos datos ayudan a dar confianza a una plantilla acostumbrada a dar espectáculo en casa. Ya sea por la buena labor del equipo, por los destellos de sus grandes estrellas o por eso que han dado en llamar miedo escénico, el Madrid ha logrado hacer del Santiago Bernabéu una plaza inexpugnable (casi siempre). Ya la temporada pasada, los blancos acumularon tan sólo tres derrotas que no sirvieron para dar caza en la Liga a un Barça desvocado. La derrota ante el Sevilla por 3-4, el histórico 2-6 ante los catalanes y una última ante el Mallorca (sin ya aspiraciones en la competición liguera) fueron los tropiezos en casa. Si nos remontamos más atrás, dos derrotas en la temporada 2007/08 (ante Getafe y Valencia) y tres en la 2006/07 (Celta de Vigo, Recreativo de Huelva y Levante) confirman que para el Real Madrid los partidos en casa no son un trámite más sino una obligación para con su público.

En resumen, el Real Madrid han alcanzado la ansiada búsqueda de seguridad defensiva, no siempre acompañada por la escasez de ocasines de los rivales, que le ha permitido seguir vivo en una Liga en la que el equipo de Guardiola ha metido la directa desde la primera jornada. Una fortaleza en la retaguardia, otra vez, que supondrá el primer paso hacia la consecución de mayores objetivos. La Liga tal vez. Por qué no la 'Champions'. No olvidemos que este año la final se juega en casa.

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