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Una épica remontada que bien vale el liderato

  • El Madrid remonta un 0-2 en contra con treinta minutos finales de un empuje insoportable para los de Jiménez. Un Ronaldo estelar, Ramos y Van der Vaart en el descuento firmaron la victoria que pone al Madrid en el primer puesto de la Liga.
Real Madrid 3-2 Sevilla
Alberto Piñero - Santiago Bernabéu Alberto Piñero - Santiago Bernabéu

El Real Madrid se encarama al primer puesto de la clasificación en el momento más importante de la temporada merced a un baile al Sevilla que a punto estuvo de quedarse sin el premio final. Xabi en propia puerta y Dragutinovic en uno de los goles más tontos del año consiguieron poner al Sevilla con 0-2 en el marcador, pero el equipo blanco nunca le perdió la cara al partido, tal y como dicta su ADN de campeón. Si en la primera parte no se fue por delante en el marcador fue por un Palop estelar, que hizo hasta ocho paradas de mérito, pero el meta sevillista nada pudo hacer en unos últimos treinta minutos de ensueño, seguramente los mejores del año. Ronaldo, que lideró al equipo en todo momento cuajando un partidazo nuevamente, y Ramos igualaron en tres minutos, y fue Van der Vaart el que marcó en el descuento para llevar el éxtasis a las gradas merengues culminando una remontada que bien vale un liderato. Y llega en el mejor momento posible, a tres días de recibir al Lyon.

 

Manuel Pellegrini quiso restarle trascendencia al choque de hoy en la rueda de prensa previa al partido, pero cuando apenas habían pasado tres minutos del inicio del encuentro, todo su ‘montaje’ se vino abajo. Y es que se confirmaba que el Barcelona sólo sumaba un punto en Almería, y que el conjunto blanco podía asaltar la primera plaza de la clasificación de ganar. El Bernabéu se relamía entonces, pero pronto tuvo que guardar las manos en los bolsillos y dejar de frotárselas, porque el Sevilla se adelantó muy pronto en el marcador. En el minuto nueve, el balón se paseó de la banda derecha a la izquierda, de Navas a Capel, y cuando hacía de nuevo el camino inverso, Xabi Alonso se interpuso para rematar involuntariamente hacia la portería blanca. Él no quería.

Por si no hubiera suficiente responsabilidad ya de por sí, el gol en contra puso si cabe un poco más de presión en las espaldas de los jugadores blancos. Y lo cierto es que a éstos les costó reaccionar pues hasta el minuto 34 no llevó verdadero peligro al área hispalense. Causa o consecuencia de ello, lo cierto es que Iturralde González, cómo no, empezó a erigirse en el protagonista del partido, no se sabe bien si intencionadamente o no. En apenas siete minutos, los que van del veintiuno al veintiocho, el trencilla vasco perdonó la tarjeta amarilla a Adriano a pesar de que agarró intencionadamente a Higuaín para cortar un contraataque, dejó la ley de la ventaja a favor del Madrid cuando habían derribado a Kaká sobre la línea del área en una posición franca, y obvió un posible penalti a Ronaldo cuando Navarro se interpuso en su camino aunque no llegaba al balón. Todo eso en apenas siete minutos.

Palop evitó la goleada al final de la primera mitad

El respetable que llenó el Bernabéu se encendió con razón contra el colegiado vasco, pero pronto esa ira hacia el trencilla se tornó en pasión, en euforia, en gritos, en algarabía, pero también en lamentos y en maldiciones hacia Palop. Y es que los últimos diez minutos de la primera mitad fueron de un acoso blanco constante hacia la portería hispalense, y si el Madrid no se fue a la caseta por delante en el electrónico fue sin duda por un Palop en plan estelar, al que se le pudieron ver hasta ocho paradas de mérito en la primera mitad. Algunas de ellas espectaculares incluso, como un mano a mano que le sacó a Marcelo, o un disparo cruzado de Ronaldo que despejó con las rodillas clavadas en el suelo cual portero de fútbol-sala.

Parecía que el traje de Santo se había cambiado de bando y había ‘poseído’ al portero visitante en lugar de al local, y esas sospechas se confirmaban nada más reanudarse el partido. Y es que después de haber acosado sin parar el área de Palop, la historia se repitió de nuevo y el Sevilla volvió a marcar a los siete minutos del saque de centro. Y si en el primer tanto fue Xabi el que quedó retratado, esta vez fue Casillas, que encajó el que es sin duda el gol más tonto de la temporada. Dragutinovic colgó al área una falta desde casi el centro del campo, Xabi no saltó pues no había ningún atacante de rojo, y el bote despistó a Iker, que no pudo parar el esférico en su camino hacia las redes locales.

-          La ficha:

3 - Real Madrid: Casillas; Ramos, Garay, Albiol, Arbeloa (Van der Vaart 55’); Lass (Guti 55’), Xabi Alonso, Marcelo, Kaká (Raúl 75’); Higuaín y Ronaldo.

2 - Sevilla FC.: Palop; Konko (Adriano 20’), Stankevicius, Dragutinovic, F.Navarro; Zokora, Fazio; Navas, Capel (Kanouté 45’), Perotti; y Negredo (Duscher 75’).

Goles: 0-1, Xabi p.p. (9’); 0-2, Dragutinovic (52’); 1-2, Ronaldo (59’); 2-2, Ramos (62’); 3-2, Van der Vaart (90’).

Árbitro: Iturralde González (Com. Vasco). Amonestó a Dragutinovic (12’), Stankevicius (25’), Arbeloa (30’), Capel (43’), F.Navarro (57’), Marcelo (86’).

Incidencias: Estadio Santiago Bernabéu. Lleno (80.000 espectadores). Al inicio del encuentro se hizo una mención al 108 aniversario del club blanco. Ambos equipos saltaron al césped portando una bandera en apoyo a Chile por el terremoto sufrido hace escasas fechas.

Treinta últimos minutos de ensueño

Dos palos como éstos hubieran hundido a cualquiera. Pero no al Real Madrid. Dicen que el conjunto blanco nunca va perdiendo, sino que siempre está a punto de remontar. Y bien que lo pudieron comprobar los jugadores de Jiménez, que sufrieron en sus propias carnes el huracán blanco y la presión del Bernabéu. Y es que el Real Madrid se lanzó definitivamente a por el partido. Pellegrini se jugó el todo por el todo y sacó a Guti y Van der Vaart por Arbeloa y Lass, y desde luego que con los tocones sobre el césped, el conjunto blanco llegó a un nivel nunca visto este año aún. Kaká avisó en el 56, y Ronaldo, cómo no, asestó el puñetazo tres minutos más tarde. Pero la cosa no quedó ahí, porque Ramos marcó a la salida de un córner apenas otros tres minutos más tarde. Y con el empate en el marcador y casi media hora aún por delante, el Madrid no dejó de pisar el acelerador ni mucho menos, y pudo marcar hasta en cinco claras ocasiones. El larguero impidió el gol en dos ocasiones, una tras un disparo fotísimo de Guti desde fuera del área y otra a un tiro de Higuaín después de un bellísimo recorte sobre Stankevicius. El palo también hizo de las suyas y desvió un tiro escorado de Higuaín.

Parecía que el baile se iba a quedar sin la guinda final, pero lo mejor quedó para el descuento. Un cabezazo de Higuaín que Palop no supo blocar en el único fallo del partido dejó el balón muerto para que Van der Vaart remachara a puerta metiendo definitivamente los tres puntos en el bolsillo merengue y llevando el éxtasis a las gradas del coliseo blanco. Con el pitido final los jugadores blancos se abrazaron en el centro del campo formando una piña con el unísono canto de la grada: ¡Así, así, así gana el Madrid!

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