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El Madrid aguanta la presión y se pone a un punto del Barcelona

  • El Madrid le dio un baño al Valencia en la primera parte, pero sólo pudo irse al descanso con un gol de ventaja, el de Higuaín. Silva asustó al madridismo con un tiro a la escuadra ya en la segunda, pero Ronaldo le replicó con el gol de la sentencia
Real Madrid 2-0 Valencia
Alberto Piñero - Santiago Bernabéu Alberto Piñero - Santiago Bernabéu

Pues si había alguien que el pasado diez de abril pensaba que la Liga estaba ya sentenciada, tanto Barcelona como Real Madrid han demostrado en esta jornada que ni mucho menos hay ya un campeón decidido. Y es que el conjunto blanco ganó al tercer clasificado, el Valencia, con mucha solvencia y demostrando una gran superioridad. Comenzó muy fuerte el equipo de Pellegrini, que ahogó completamente a los che en una primera mitad en la que gozó de hasta siete oportunidades claras además del golazo de 'Pichichi' Higuaín. La segunda parte no fue tan brillante para los blancos como la primera, e incluso Silva llegó a rematar a la escuadra, pero cuando la zozobra invadía al madridismo apareció Ronaldo para marcar el segundo, apuntillar a los de Emery y sumar tres nuevos chinos que le permiten quedarse a sólo un punto del Barcelona a falta de aún cinco jornadas para el final del campeonato.

 

Como si del tenis se tratara, el choque de esta noche se planteaba como poco menos que un ‘match-ball’ para el Real Madrid. El Espanyol consiguió romper el saque al Barcelona, pero era el conjunto blanco el que debía recoger ese guante y consolidar la rotura ante un Valencia que llegó a la capital madrileña con auténtica dinamita: nada menos que Ever, Pablo, Mata y los deseados Silva y Villa todos en el once inicial. Sin embargo, los hombres de Pellegrini no son precisamente de los que se achican ante once nombres, y así lo demostró en los primeros compases.

Porque fueron los de blanco los que se hicieron con la posesión del balón. La medular formada por ‘tocones’ como Gago, Xabi, Guti y Van der Vaart funcionaba muy bien moviéndose a la espalda de los jugones de Emery, circulando el balón en la cancha rival. Los medios blancos estuvieron ayudados además por un Cristiano Ronaldo extra motivado y que estaba mucho más escorado a la banda derecha, quizá sabedor de que Jordi Alba podía ser una ganga si estaba pegado a la cal. Y la posesión blanca poco a poco fue fructificando en ocasiones, porque el propio Van der Vaart remató alto desde el balcón del área ya en el minuto ocho, y Guti en el veinte perdonó un pase de la muerte de Cristiano desde el punto de penalti de esos infallables, pero que esta vez se marchó lamiendo el palo. Sin embargo, si por algo se caracteriza este Real Madrid es precisamente por la pegada y el conjunto merengue no iba a perdonar más la vida al Valencia. Así, iba a ser Higuaín el que hiciera de verdugo che en el minuto veinticuatro.

Sólo Higuaín marcó en una primera mitad de total dominio blanco con hasta siete ocasiones claras

Guti le robó la cartera literalmente a Bruno a poco que le presionó en la banda, y asistió al Pipita en profundidad. El argentino, con un solo toque, se coló perfectamente entre Albelda y Maduro para encarar solo a César y subir un primer tanto merengue al marcador que hacía justicia tras lo visto sobre el césped. El gol pareció servir para noquear al Valencia, pues en los cinco minutos siguientes al tanto, el Madrid bien pudo haber sentenciado el partido si no llega a ser porque Alexis sacó en la línea un tiro de Van der Vaart tras una gran jugada entre Higuaín y Gago, o porque el propio Pipita falló un mano a mano solo contra César al marcharse por encima del travesaño la vaselina que intentó. Pero eso sí, hay que recalcar que el Valencia sólo pareció quedar noqueado, porque en realidad no le perdió la cara al partido. Y es que arriba tenía asesinos natos  y necesitaba de muy poco para crear peligro. De hecho, Iker tuvo que volar literalmente para despejar un cabezazo de Villa en el treinta, y diez minutos más tarde fue Xabi el que tuvo que ejercer de salvador al robarle un balón a Pablo cuando éste tenía ya la pierna cargada para fusilar a Casillas desde prácticamente el área pequeña.

El Madrid se marchó al descanso con el sabor agridulce que le dejaba un 1-0 que le acercaba momentáneamente al Barcelona a un solo punto, pero que por otra parte bien podía haber sido mucho más abultado merced a las siete ocasiones claras de las que llegó a disponer en una primera mitad frenética. Y es que antes de que Teixeira indicara el camino de los vestuarios, el Madrid aún tuvo tiempo de probar una vez más a César, que le paró un tiro lejano a Ronaldo, e Higuaín y Van der Vaart también tuvieron sendas ocasiones, pero tanto al uno como al otro, la portería se les hizo pequeña. Seguramente igual de diminuta que se le hizo a Marcelo nada más regresar de la caseta. Apenas habían corrido tres minutos del segundo capítulo cuando el balón le llegó al brasileño después de una buena triangulación merengue, pero desde la esquina del área pequeña el '12' blanco tiró al primer palo, ése que estaba cubierto por César.

-          La ficha:

2 - Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Ramos, Albiol, Marcelo; Gago (Lass 68’), Xabi, Guti, Van der Vaart (Granero 79’); Ronaldo e Higuaín (Benzema 80’).

0 - Valencia: César; Bruno, Maduro, Alexis, Jordi Alba; Albelda (Baraja 70’), Ever, Pablo H (Joaquín 46’), Mata (Vicente 60’); Silva y Villa.

Goles: 1-0, Higuaín (24’); 2-0, Ronaldo (78’).

Árbitro: Teixeira Vitienes (Com. Cántabro). Amonestó a Alexis (29’), Maduro (39’), Bruno (52’), Ronaldo (66’), Albiol (90’).

Incidencias: Estadio Santiago Bernabéu. Lleno: 80.000 espectadores.

Silva estrelló un balón en la escuadra, pero Ronaldo le dio la réplica marcando el gol de la sentencia

Sin embargo, a pesar de esta primera ocasión de Marcelo tras la reanudación, la segunda mitad no se pareció en nada a la inicial. Y es que el Madrid no estuvo ni mucho menos tan incisivo. Quizás fruto del desgaste, la presión era menos efectiva, lo que permitía al Valencia alargar los ataques, y rondar así incluso la portería de Casillas. Sobre todo cuando Silva o un Joaquín que acababa de entrar al campo entraban en contacto con el balón. De hecho, el propio Silva llegó a tocar con los dedos el gol para el Valencia en el minuto setenta y dos, pero su disparo desde unos veinticinco metros se chocó con la misma escuadra de la meta de Iker. Afortunadamente para el Madrid, la pegada no le abandonó cual desodorante barato y, quizás cuando peor lo pasaba, la conexión Marcelo-Ronaldo hizo que saltaran las chispas en el Santiago Bernabéu.

El brasileño dribló a Bruno espectacularmente en la banda siniestra a la altura del área, y en lugar de centrar al muñeco como en otras ocasiones, esta vez vio perfectamente el hueco al que se incorporaba Ronaldo como un toro. El luso no dudó y al primer toque remachó a puerta el centro para subir al marcador un gol que había venido buscando arduamente durante todo el partido, que ponía justicia por lo visto globalmente en el partido, y que prácticamente era la sentencia para el Valencia. Un conjunto che que parecía que se había despegado en la segunda parte, pero cuya cruz estuvo en un Albiol que no permitió que los centrocampistas engancharan con Villa en ningún momento, anulando así la pegada valencianista. Poco antes de que Teixeira indicara el final del partido, Ronaldo tuvo tiempo de ampliar la ventaja pero el balón se le fue muy largo cuando encaraba ya a César. Afortunadamente para el madridismo, no hubo que lamentar ni ésta ni ninguna de las ocasiones que se marraron en la primera mitad, y se sumaron finalmente tres nuevos puntos que no es que sean de oro sino que es que saben a Liga.

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