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Ni victorias, ni excelencia... sólo empanada

  • Primer patinazo del nuevo Madrid. El conjunto blanco vivió 75 minutos sin jugar fluidamente y sin crear peligro regularmente. Aouate desbarató cuatro mano a mano: tres a un Higuaín hoy muy desacertado y otro a Ronaldo
RCD.Mallorca 0-0 R.Madrid
Alberto Piñero - La crónica Alberto Piñero - La crónica

Empezó la temporada oficial para este nuevo Real Madrid, y el balance del primer asalto en la Liga es de un decepcionante empate a nada ante un Mallorca que ha sido desmantelado este año y que ha vivido medio verano sumergido en las dudas que le otorgaban las deudas. Los bermellones aceptaron su papel limitándose a defender durante prácticamente todo el partido, y el conjunto blanco no supo qué hacer con el balón en los pies con largas e infructuosas posesiones. Algo a lo que ayudó también la poca permisividad del árbitro, haciendo ciertamente trabado el encuentro. Ronaldo fue quizás el más incisivo en el lado blanco, aunque Higuaín fue el que tuvo las oportunidades más claras, con hasta tres mano a mano que Aouate le rebañó respectivamente erigiéndose en el mejor del partido con diferencia. Máxime cuando el israelí también le sacó otro mano a mano a Ronaldo en las postrimerías del partido. Transcurridos dos tercios del encuentro, Mourinho intentó cambiar el discurrir del juego cambiando el dibujo y dando entrada a un Özil que aportó bastantes cosas con más espacios en el campo. Sin embargo, era demasiado tarde para levantar una empanada que duró setenta y cinco minutos. Y es que en el Iberostar Estadio no se vio ni brillantez, ni excelencia, ni siquiera la victoria, sino casi únicamente una gran empanada de fútbol que ojalá sólo sea síntoma de la poca adaptación y no de lo que le espera al madridismo durante el resto de la temporada.

 

Cuarenta y cinco días han pasado desde que el Real Madrid 2010-11 echó a andar. Cuarenta y cinco días y por fin llegaba lo serio para el disfrute de la afición. Aunque a juzgar por lo visto en el Iberostar Estadio, seguro que a Mourinho le hubiera gustado tener unos días más para preparar mejor su puesta de largo en partido oficial. Y es que el conjunto blanco cuajó una primera jornada de Liga ante el Mallorca que estuvieron lejos de ser ni brillantes ni efectivos, y que seguro que no colmaron ni mucho menos las expectativas del madridismo.

Quizá consciente de su inferioridad teniendo en cuenta que le faltan muchos de sus puntales del año pasado, el Mallorca de Laudrup focalizó todos sus esfuerzos en defender al Real Madrid y frenarle por lo civil o por lo criminal (Ronaldo sufrió una entrada cuasi criminal ya en el minuto cinco). Tal afán tenía el Mallorca en defender que los bermellones ni se ruborizaron en dejar a los once jugadores en su propio campo cuando el conjunto blanco tenía el balón en sus pies. Cosa que por otra parte sucedió durante gran parte del partido. Sin embargo, el Madrid no supo rentabilizar la posesión. Y es que solidez sí que le habrá podido aportar Mourinho al Madrid, pero de momento brillantez y solvencia en ataque ninguna. El esférico circulaba muy lentamente, sobre todo cuando pasaba por los pies de Lass o de un Arbeloa con nula profundidad en la derecha hoy, lo que facilitaba la numantina defensa mallorquina. El juego era muy trabado, gracias en parte a la poca condescendencia de Fernández Borbalán y, sin profundidad arriba en combinación, el peligro blanco llegaba casi únicamente gracias a los ramalazos desde la banda de Cristiano Ronaldo.

Así, el ‘7’ merengue llegó a probar puntería desde lejos hasta en tres ocasiones sólo en la primera mitad. Todas ellas sin fortuna a pesar de que en una el balón pasó lamiendo la escuadra de Aouate. De hecho, el que más cerca estuvo del gol no fue Ronaldo sino Higuaín hasta en dos ocasiones antes del descanso. Al minuto ocho, el meta israelí del Mallorca le rebañó un balón en un mano a mano cuando el Pipita ya casi cantaba el gol. Y mediada la primera parte, fue de nuevo Aouate el que desbarató otro mano a mano con el ariete argentino. Aunque en esta ocasión, no fue el cancerbero el principal obstáculo del ‘20’ merengue, sino el central ex madridista Rubén, que trabó en su carrera a Higuaín, y que bien pudo haber visto la tarjeta roja si Fernández Borbalán hubiera entendido la acción como sancionable. Lo lógico en esta ocasión, aunque no fue la realidad. Y eso fue todo por parte del Madrid antes del paso por los vestuarios, que lejos de ser mucho siquiera, encima el Mallorca se llegó a desperezar con un tiro lejano de Castro que seguro alertó al madridismo.

Özil cambió el partido, pero fue insuficiente para levantar semejante empanada

- La ficha:

0 - MALLORCA: Aouate; Cendrós, Nunes, Rubén, Ayoze; Martí, De Guzmán, Nsúe, Castro (Pina, min. 67); Víctor Casadesús (Pereira, min. 60) y Sergi (Cavenaghi, min. 46).

0 - REAL MADRID: Casillas; Arbeloa (Khedira, min. 65), Carvalho, Sergio Ramos, Marcelo; Xabi Alonso, Lass, Canales (Ozil, min. 58), Di Maria (Benzema, min. 58), Cristiano Ronaldo e Higuaín.

ÁRBITRO: Fernández Borbalán (Colegio Andaluz). Amonestó a Sergi (min. 34) por parte del Mallorca y a Xabi Alonso (min. 17) y Cristiano Ronaldo (min. 87) por parte del Real Madrid.

ESTADIO: Iberostar Estadio.

Si bien durante la pretemporada el Real Madrid reaccionó en algunas ocasiones al llegar la segunda parte, el descanso sirvió para poco hoy. Y es que el guión del partido se mantuvo inamovible, con el balón en los pies de los de blanco, pero sin que éstos supieran moverlo con suficiente criterio y agilidad para alojarlo en las redes del Mallorca. Así, llegado el minuto cincuenta y siete, Mourinho probó con un 4-4-2 en lugar del 4-2-3-1, dando entrada a Özil y Benzema en detrimento de un implicado Canales y de un Di María desaparecido. Una decisión a priori discutible teniendo en cuenta que el técnico madridista prescindió de un extremo puro cuando cada vez era más claro el embudo en que se había encerrado el equipo merengue. Sin embargo, a punto estuvo de dar sus frutos estos cambios pues el alemán le dejó dos pases en profundidad a Higuaín que a punto estuvieron de materializarse en goles nada más ingresar en el rectángulo. Sin embargo, no era la noche del Pipita y sí la de Aouate, que nuevamente le volvió a rebañar el cuero en un mano a mano al argentino, y que diez minutos después también le tapó muy bien el hueco a Ronaldo en otro mano a mano hasta dejarle sólo con la opción de tirar el balón fuera.

Khedira también entró al césped, en este caso en lugar de Arbeloa dejando a Lass en el lateral derecho, y lo cierto es que con los tres cambios el partido se desencorsetó algo, bien por el cansancio del Mallorca, o bien porque el Madrid metió una marcha más quizá obligado también por el paso del tiempo. Eso sí, en ambas opciones influyó Özil, que al tener también más espacio en campo bermellón con ese nuevo dibujo, aportó una mayor clarividencia al juego blanco y más profundidad. No en vano, los últimos quince minutos del encuentro fueron de acoso blanco, con Higuaín de nuevo con la oportunidad más clara de marcar en sus botas. Ronaldo le asistió bien desde el balcón del área, pero el disparo del Pipita fue de nuevo muy bien intuido por un Aouate hoy de sobresaliente. A sólo dos minutos del final, Özil también la tuvo en sus pies, pero Nunes despejó su disparo in extremis. Y hasta Benzema tuvo su chance, pero el disparo flojo del francés fue nuevamente atajado por el cancerbero israelí del Mallorca. Una última ocasión con la que se cerró un triste partido con un decepcionante empate. Empezó lo serio, pero las dudas que se vieron en pretemporada siguen latentes en este nuevo Real Madrid. Quizá cuarenta y cinco días sí eran todavía pocos para ganar a este Mallorca…

FOTOS: realmadrid.com

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