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Mourinho: "Durante un par de días me sentí y pensé como entrenador de Portugal"

  • El entrenador blanco reconoció que, al recibir la noticia, actuó de forma más emocional que racional.
Mourinho, sobre la puerta que le cerró el Real Madrid para entrenar a su país
David Jorquera David Jorquera

José Mourinho sigue dándole vueltas a su incorporación al banquillo de la selección portuguesa. En una carta redactada por él mismo y publicada por la Asociación Nacional de Entrenadores, el técnico del Real Madrid volvió a reiterar que fue “una tristeza” no poder estar en el banquillo luso los próximos partidos de clasificación para la Eurocopa de 2012 que se celebrará en Polonia y Ucrania.

Mourinho explicó en esta carta como comenzó todo: “Cuando la Federación Portuguesa de Fútbol se puso en contacto conmigo para ser entrenador nacional lo que sentí fue un gran orgullo. Esto me llevó, por primera vez en mi vida profesional, a decidir de forma emocional y no racional, abandonando aunque fuera temporalmente, una carrera de ensueño que me llevó al lugar que me llevó (el banquillo del Madrid)”.

El entrenador merengue reconoció que se vio como entrenador portugués: “Durante un par de días me sentí y pensé como entrenador de Portugal. Y me gustó. Pero tengo que admitir que el Real Madrid es una institución grande, que me 'compraron' del Inter, que es el club que me paga, y entiendo que no pueden correr riesgos ante sus simpatizantes de permitir que su entrenador, aunque sea por unos días, salga de su trabajo con el club y divida su concentración y su capacidad". Una situación que, según Mourinho, supuso en su persona una gran "tristeza" y una sensación de "frustración del presidente Gilberto Madail".

Un Mourinho más profundo

Mourinho también abogó por la unidad del país: "Los equipos no son espacios de afirmación personal, sino más bien de afirmación de un país y, por lo tanto, deben ser un espacio de profunda emoción colectiva, de empatía y de unidad", además lanzó un mesaje a todos los futbolistas de su nación: "No son sólo profesionales del fútbol. Fueron elegidos para luchar por Portugal por jugar mejor que los banqueros, los taxistas, los políticos, los profesores, los pescadores o los agricultores. Deben hacer lo que los portugueses comunes no pueden, es decir, defender al país, su autoestima y su alegría". Por último, también reconoció que "los equipos no son espacios de afirmación personal, sino más bien de afirmación de un país y, por lo tanto, deben ser un espacio de profunda emoción colectiva, de empatía y de unidad", finalizó.

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