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Con Cristiano el liderato sabe mejor

  • El Real Madrid se paseó en La Rosaleda y acabó goleando a un flojo Málaga (1-4). Cristiano e Higuaín se repartieron los tantos a partes iguales. El portugués, además, participó en los cuatro goles.
Málaga 1-4 Real Madrid
David Jorquera - La Crónica David Jorquera - La Crónica

El Real Madrid ganó con suficiencia y autoridad en su visita a La Rosaleda (1-4) gracias a dos goles de Cristiano Ronaldo y otros tantos de Higuaín. Los de Mourinho fueron mejores en todo momento y en ningún momento le dieron opciones a un Málaga muy plano y miedoso. Con esta victoria, y tras el pinchazo del Valencia en Barcelona, el Madrid es el nuevo líder de la Primera División a la espera de lo que haga el Villarreal el próximo lunes.

El Madrid se paseó en Málaga y celebró la victoria. Fotografía: realmadrid.com

Tras un parón largo a causa de las convocatorias de las selecciones nacionales, la consigna del Málaga era clara: morder desde el principio y esperar por si sonaba la flauta del gol. Seguramente, tanto Mourinho como sus hombres se intuían este guión de inicio de partido. Fue literal. Con ese guepardo indomable llamado  Quincy revoloteando por todo el frente de ataque, el Málaga tuvo la oportunidad de hacer diana en un remate del africano que sopló el palo izquierdo de Iker. Fue el aviso del desesperado. Del que se sabía perdedor.

El Madrid apenas se inmutó. Poco a poco, con el paso de los minutos, los de Mourinho empezaron a tomarle el pulso y el ritmo al partido. Sin alardes pero con el aplomo necesario como para que el Málaga se acongojara. Así, primero Higuaín y, posteriormente Khedira, se encontraron con ese impedimento físico que tanto odian los delanteros y tanto aman los porteros, la madera. Sin embargo, el Madrid vivía en el área local y el tufillo a gol llegaba por toda la maravillosa Costa del Sol.

Ficha Técnica:

Málaga 1: Galarro; Gámez, Kris, Weligton, Mtiliga; Juanito, Fernando, Edu Ramos (Luque 50’), Apoño (Portillo 77’); Quincy y Rondón.

Real Madrid 4: Casillas; Arbeloa, Pepe, Carvalho, Marcelo; Khedira, Xabi Alonso; Di María (Pedro León 68’), Özil (Canales 80’), Cristiano Ronaldo; e Higuaín (Benzema 72’).

Goles: 0-1 Higuaín (30’), 0-2 Cristiano Ronaldo (44’), 0-3 Cristiano Ronaldo (penalti,47’), 1-3 Kris (54’), 1-4 Higuaín (64’).

Árbitro: Undiano Mallenco (colegio navarro). Amonestó a Khedira, Edu Ramos, Gámez, Arnau, Arbeloa, Fernando, Canales

Estadio: La Rosaleda. Lleno total (30.000 espectadores).

Cristiano Ronaldo estaba empeñado en aparecer en los resúmenes del partido. Y lo hizo. Primero con un gran pase cruzado que Higuaín transformó en un golazo al primer toque. Una obra de arte firmada por la dupla que se odia, que no se quiere, pero que no puede vivir el uno sin el otro. CR7 fue secundario en el primero de la noche y se hizo principal en el segundo empujando una asistencia de Özil a la red. Dos zarpazos, dos goles. Olía a sentencia y amenazaba a goleada.

Cristiano, actor principal

El paso por los vestuarios no le sirvió al Málaga de bálsamo. Un error infantil propio de un chico de 18, Edu Ramos, dio con los huesos de Özil en el suelo tras una entrada del chaval dentro del área. Undiano, que fue de lo peor del partido, señaló la pena máxima. Ronaldo, que había intervenido en los dos primeros goles, no dejó pasar la ocasión para protagonizar el tercero. Ajustó al palo el cuero y tras encontrar la red se marcó un baile con Marcelo. Era la tumba para el partido, y eso que poco después el mal endémico histórico de los blancos, el juego aéreo, le permitió al Kris demostrar que no era el día de Khedira, ni siquiera en lo suyo, la defensa. No había apretón pero sí se acababa la posibilidad de echarse a dormir.

Pese a todo, el Málaga demostró las razones que le habían llevado a perder sus tres primeros partidos como local en la Liga. Sin mucha calidad, y con un físico muy justito de gasolina, el cuadro andaluz siguió en su cuesta abajo particular. Una idiosincrasia que ante un Madrid desatado y con espacios es mortal. Higuaín y Cristiano se volvieron a encontrar. En esta ocasión Cristiano ejerció de asistente y Gonzalo de asesino. El cuarto era realidad y la goleada ya lucía.

A partir de aquí, el Madrid se dedicó a exponerse poco a conceder menos. El único que se salió del guión en los últimos minutos fue Undiano, penoso durante toda la noche, que se tragó un clamoroso penalti a Pedro León amén de un par de saques de esquinas que le quitó a los de Mourinho. La facilidad del resultado le permitió al portugués hacer los cambios con mayor celeridad de la habitual. Así, Canales volvió a sentirse jugador y Benzema tuvo varias opciones de dejar ver su dorsal 9 sobre la hierba. Lo de marcar ya fue otra cosa. Tampoco le hacía falta al Madrid que, con mucha suficiencia, sacó adelante el trámite malagueño gracias a un Cristiano que podrá titular todos los resúmenes de la jornada y observar al resto de equipos de la Liga desde la cima. Falta le hacía a él y a su equipo.

Higuaín volvió a ser la bestia negra del Málaga. Fotografía: realmadrid.com
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