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Presi, "Manifiesto del Madridismo"

  • Manifiesto del Madridismo al Presidente
Manifiesto del Madridismo al Presidente

 Ante la creciente degradación que se está produciendo en la relación entre el Real Madrid y los medios, deseamos expresar lo siguiente:

 


1. Un buen número de madridistas consideramos muy preocupante el creciente poder que ha adquirido la prensa en la toma de decisiones dentro del club, llegando a condicionar en varias ocasiones su política deportiva. Hace cuatro años, defendimos la continuidad de Fabio Capello, considerando que el preparador había cumplido los objetivos, que el equipo se estaba formando y que por tanto no era conveniente virar de nuevo el rumbo.

 Su continuidad habría sido una señal de madurez y confianza en un proyecto, ignorando las presiones de los medios, como las que ejercieron de forma insistente los medios del grupo Prisa. Sin embargo no logramos nuestro propósito, y el despido de Capello supuso la deriva deportiva del club, desembocando en una clara descomposición institucional y en una infuencia aún mayor de la prensa.

2. Ya con Florentino Pérez en la presidencia, vovió a producirse un lamentable acoso hacia un entrenador del Real Madrid, a cargo esta vez de Unidad Editorial. En el presente curso, el club y la figura de su entrenador siguen siendo objeto de virulentos ataques, la mayoría de las veces maniqueos, tendenciosos y manipuladores.

Dichas agresiones intentan impregnar de una ideología político-social a un deporte como es el fútbol, así como imponer una manera única de entender el juego (el llamado “toque”), deslegitimando todas las demás.

3. Rechazamos frontalmente toda campaña contra el Real Madrid difundida a través de los medios deportivos o generalistas. Nos desmarcamos de sus titulares, de sus noticias, de sus portadas y de sus tertulias, pues en su práctica totalidad no buscan más que tergiversar y manipular.

Rechazamos a todos aquellos periodistas y tertulianos que pretenden ser voz del madridismo, citando supuestos pensamientos de nuestros compañeros de afición para remolcar al resto; nos hastían tanto las campañas de acoso y derribo a ciertos jugadores, como la protección injustificada hacia los futbolistas “afines” (curiosamente, los primeros suelen ser extranjeros y los segundos españoles).

Decimos basta a los delirios y a las fobias, a las rencillas personales de ciertos periodistas con nuestro equipo o con alguno de sus miembros. Concretamente, la persecución hacia el entrenador, Jose Mourinho, está alcanzando tintes enfermizos, seguramente porque los medios no están acostumbrados a que sus falacias sean rebatidas con la contundencia debida. La mediocridad siempre teme a la brillantez y el éxito.

4. Y sobre todo nos dirigimos al club y a sus cabezas más visibles en lo institucional, conminándoles a que protejan a sus empleados de los linchamientos mediáticos a los que se están viendo sometidos. El presidente del Real Madrid no puede comer flanqueado por los directores de dos diarios que un día sacan un fichaje falso en portada, al siguiente exigen echar a un entrenador que lleva tres meses (¿con qué autoridad?) y al otro aseguran que un jugador del club está en la calle por haber hecho un mal partido.

Mientras no cese esta situación de deslealtad se impone un alejamiento de dichos medios, así como potenciar nuestros canales de comunicación para poder garantizar a nuestros aficionados información sin la injerencia de terceros.

Como resumen, y en consecuencia de todo lo anterior, rogamos al presidente del club, Don Florentino Pérez, que no se aleje de estas dos líneas de actuación:

- El apoyo inquebrantable al actual entrenador, Jose Mourinho, sin género de dudas el mejor del mundo. Resulta vital hacer lo posible para que cumpla íntegro su contrato con el Madrid, e incluso lo amplíe. Su continuidad determinará si somos por fin una institución independiente o, por el contrario, irreversiblemente esclava de los medios.

- Un giro completo en la política de comunicación del club, sin miedo a ofrecer una imagen más antipática; la mala fama van a cargárnosla igual. Se impone un alejamiento de los dos periódicos deportivos madrileños hasta que no varíen radicalmente las malas prácticas en las que llevan años incurriendo. El club no los necesita a ellos; ellos al club, sí.

Mientras el Madrid no se dé cuenta de que quienes deberían defenderlo lo desprestigian por vender un poco más, por un punto de audiencia o por simple necedad, la situación no hará más que empeorar. Es eso lo que desgasta nuestra imagen, no una imaginaria prepotencia que sólo existe en la mente de unos rivales con complejo de inferioridad.

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