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"Hasta las narices de Michel Platini"

  • El presidente de la UEFA colocó en el Lyon-Real Madrid a uno de sus árbitros mimados para hacerle un favor al equipo de su país. Y vaya si lo hizo.
David Jorquera - La Opinion
David Jorquera - La Opinion David Jorquera - La Opinion

Pueden pasar la jugada por televisión cien veces, podemos observar millones de fotografías y debatir hasta gastar toda nuestra saliva. De lo que no hay ninguna duda es que al Madrid le robaron un penalti descarado en Lyon que, a la espera de conocer el resultado del partido de vuelta, podría resultar decisivo para el desenlace de la eliminatoria. Como todo en la vida hay un culpable. El directo, el colegiado del partido, el alemán Stark pero el indirecto, y más peligroso, tiene nombres y apellidos: Michel Platini, presidente de la UEFA.

Lo de Platini al frente de la UEFA empieza a apestar a podrido. No porque el hurto a los de Mourinho se produjera, casualmente, ante un equipo de su misma nacionalidad, no, sino porque siempre que está la bandera española de por medio hay problemas. Al Atlético le cerraron el estadio por culpa de unos vándalos llegados de ¡Marsella! Que se sepa, dicha ciudad sigue perteneciendo a Francia. Está claro que en el país vecino jamás nos perdonarán que seamos mejores que ellos en prácticamente todas las ramas del deporte.

Volviendo a lo de Lyon sólo puedo decir que el invento del señor Platini de poner a dos jueces de área es la mayor tontería que se ha hecho en los últimos tiempos. Algo que se supone es para mejorar, lo único que hace es dejar en evidencia el nivel del arbitraje UEFA. Que el colega Stark no viera las manos de Gourcuff puede entenderse, pero que su compañero de área no lo hiciera es para meterle en la nevera sin ropa. Fue un robo a mano armada. La mano de Platini, claro.

El penalti fue la gota que colmó el vaso pero hubo más. Mucho más. Sin ir más lejos, la falta que da origen al gol del empate de los franceses se sacó casi cinco metros más adelante del lugar en el que se produjo la infracción. Stark tampoco  puso problemas ¿Para qué? ¿Para ganarse un tirón de orejas del señor Platini? Si a eso unimos que el central del Lyon, Cris, ejerció de macarra de barrio golpeando por arriba y por abajo con total impunidad, que a Adebayor se le pitaron varias faltas que Stark no hubiera señalado en un partido del nivel que él merecería arbitrar, es decir, de solteros contra casados y que el equipo que más golpes repartió, el Lyon, se fuera con las mismas tarjetas que el Madrid, tres por barba, lo dice todo. Ahora queda por ver qué árbitro pone Platini para el partido de vuelta en Madrid. No sería extraño pensar en algún árbitro nacido en Francia pero con cualquier otra nacionalidad. De la UEFA, y del amigo Platini, ya no extraña nada.

PD: A todo esto, me juego una mano a que el Madrid pasa la eliminatoria. No tengo dudas.

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