¿Por qué no se escucha a Mourinho?

Sus quejas acerca del calendario no son para nada descabelladas.





Si analizamos uno a uno todos los campeonatos de Liga, vemos que en todos ellos la forma en la que está organizada el calendario es mucho más racional que en el caso de nuestro campeonato. En Inglaterra, por ejemplo, no se dan situaciones disparatadas como la vivida con el Barcelona – Real Madrid de esta temporada, en el que no se supo la fecha exacta en la que se iba a disputar dicho encuentro hasta dos semanas antes del mismo. Eso es precisamente lo que pide Mourinho: más ecuanimidad a la hora de poner los horarios, y eso sólo se consigue imitando el modelo inglés.

En la Premier League, aunque pueda sonar descabellado, en el mes de agosto ya saben en qué día y a qué hora se disputará, por poner un ejemplo, el Liverpool – Wigan. Da igual que sea en la tercera jornada que en la trigésima. Desde antes que de comienzo la temporada todos los equipos saben exactamente cuando van a disputar sus partidos de todas las jornadas del campeonato. ¿Y esto es tan complicado de implantar en la Liga Española? No lo parece, y en eso es en lo que insiste Mourinho.

Porque en España Mediapro y la LFP han complicado aún más lo de los horarios de nuestra Liga, y más aún desde que se puso en marcha otra vez lo de los partidos de los lunes, que parece que no gusta a nadie. Una solución alternativa a este disparate podría ser la de que, en vez de jugarse el lunes, se hiciese el viernes. Esto se hace en la Bundesliga y en la Ligue 1, con mucho éxito, y supone una serie de ventajas para los equipos que juegan partido de Champions en martes, ya que les supone un día más de descanso.

Si en vez de jugarse un partido los lunes a las nueve de la noche se hiciese los viernes a esa misma hora, todos saldríamos ganando. En primer lugar los equipos que jueguen la Champions, ya que se podría adelantar su partido a ese día y nos ahorramos así guerras particulares como la de Mourinho. En segundo lugar, al aficionado le iría mucho mejor ir al campo ese día, ya que comienza el fin de semana y por ello hay más predisposición para ir a los estadios. Si así escrito parece tan sencillo de aplicar, ¿por qué los dirigentes del fútbol español no se ponen manos a la obra?