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A Valdano no se le echará de menos

  • Dejando aparte sus buenos modales y el saber mantener las formas, Valdano no ha hecho ningún otro mérito para seguir como Director General.
Daniel Castellanos – La Opinión
Daniel Castellanos – La Opinión Daniel Castellanos – La Opinión

Habrá quien se escandalice cuando lea esto. Opiniones hay para todos los gustos. Pero cuando a eso de las siete de la tarde del miércoles saltó la noticia de que Valdano era destituido de todas sus funciones en el Real Madrid, lo primero que me vino a la cabeza es que era lo mejor que podía pasarle a este club. Y no tanto por la guerra dialéctica que el argentino haya mantenido con Mourinho, sino por el trabajo desempeñado por el ya ex Director General del conjunto blanco en su última etapa en la entidad.

En su regreso a la presidencia, Florentino Pérez, que es un hombre que tiene como virtud (o como defecto, según del lado que se mire) el querer quedar bien con todo el mundo, se inventó el cargo de Director General Deportivo para un Jorge Valdano que, en ese momento, pasaba sus ratos libres como comentarista deportivo tanto en La Sexta como en el Marca, y dejando en algunos casos en mal lugar al Real Madrid con sus comentarios. Así las cosas, el principal responsable del despido de Del Bosque, una de las mayores injusticias habidas en el Real Madrid en toda su historia, volvía por enésima vez a un club como máximo responsable deportivo. El madridismo por aquél entonces calló, aunque ya hubo algunos que estaban por entonces con la mosca detrás de la oreja.

En sus funciones venían estipuladas, además de ser el portavoz del Real Madrid tanto después de los partidos como en los diferentes actos públicos en los que formara parte el club, las de planificar deportivamente el primer equipo. Tiene gracia la cosa, porque de los 15 fichajes realizados en las dos últimas temporadas por la entidad, sólo tres de ellos llevaron el sello del argentino: Esteban Granero (un jugador del que se esperaba una mayor aportación), Canales (todo indica a que se irá este verano) y Pedro León (un incordio para Mourinho). Ni Cristiano Ronaldo, ni Kaká, ni Benzema, ni Carvalho, ni Di María, ni siquiera Garay (fichaje cerrado durante la etapa de Ramón Calderón). El bagaje deportivo de Valdano en estas dos temporadas ha sido el de fichar a tres suplentes como los antes mencionados, y después traer a un Pellegrini que dejó el club con el dudoso honor de firmar el ‘Alcorconazo’, el mayor ridículo habido en el Real Madrid en sus 109 años de historia.

Pero ahí no acaba la cosa. Cuando Florentino Pérez comunicó a Valdano que José Mourinho sería el entrenador de esta temporada, éste se ató a su cargo como si de un ‘clavo ardiendo’ se tratara (los dos millones de euros anuales que cobraba bien merecían la pena), y a cambio fue poniendo la zancadilla a Mourinho cuando se le antojaba necesario. Ya en la rueda de prensa que sirvió como presentación del fichaje de Mourinho, Valdano llegó a esbozar sonrisas picaronas cuando el entrenador explicaba a los periodistas allí presentes el patrón de juego que iba a tener su equipo. Un síntoma evidente de que, por mucho que no le gustara ese fichaje, él se quedaría en el club con el objetivo de, si no tocar las narices a Mourinho, al menos intentar sacar partido de una ‘guerra’ en la que sabía que iba a salir perdiendo.

Y al final ocurrió así. Valdano, con una cara de lástima más fingida que otra cosa, quiso vender al madridismo que él acabó siendo el perdedor de una batalla que en ningún momento quiso empezar. Ahí miente el señor Valdano. Si de verdad hubiera querido reconducir su relación con Mourinho, Valdano le tendría que haber traido a Maicon y a Schweinsteinger, que fueron las únicas dos peticiones que hizo el portugués en materia de fichajes, pero a las que Valdano, no sé si queriendo o porque la operación se tornó imposible, al final no quiso satisfacer. Y lo mismo ocurrió con el ‘affaire’ de si había que fichar a un ‘9’ o no. Valdano, ese que va de víctima, quiso hacerse el poderoso por encima de su gran enemigo, y con tal de conseguirlo puso en riesgo la estabilidad deportiva del club. ¿Qué Mourinho tampoco ha hecho nada por solucionar esa ‘guerra’? Totalmente de acuerdo. Lo que no se puede hacer es engañar a la gente con poses victimistas y presuntos señoríos, porque el madridismo de tonto tiene poco.

Así las cosas, el hombre que permitió que el Tenerife jugara ante el Madrid primado por el Barcelona para arrebatarle dos Ligas ante los blancos… El hombre que puso todas las zancadillas posibles a Rafa Benítez cuando éste era entrenador del Castilla…El hombre que despidió a Del Bosque por las razones absurdas que todos sabemos…El que no dejó que dos símbolos como Raúl y Guti se despidieran como merecen del madridismo...Y el hombre al que le salió mal la jugada de apuñalar a Mourinho por la espalda…Ese mismo, ese que presume de madridismo, señorío y valores… Ese es el que, con justicia, está hoy fuera del Real Madrid. Y creo que muy poca gente le va a echar de menos…

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