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Higuaín se abona al hat trick también ante el Betis

  • El delantero lideró al Madrid ante el Betis en un fácil triunfo (4-1). Buen segundo tiempo de los de Mourinho ante un equipo andaluz que se vio inferior y que acabó mordiendo el polvo gracias a la efectividad de los blancos.
Real Madrid 4-1 Betis
David Jorquera - Santiago Bernabéu David Jorquera - Santiago Bernabéu

El Real Madrid logró una trabajada victoria frente al Betis gracias al gran partido de Higuaín, que anotó tres goles (4-1). Los de Mourinho jugaron un flojo primer tiempo pero resolvieron con contundencia en el segundo acto. El Betis dio la cara hasta que el Madrid le aplastó con su eficacia goleadora.

A pesar de no ser tiempo de Semana Santa el Real Madrid salió atorrijado al partido frente al Betis. Con poca motivación y, sobre todo falto de velocidad, el equipo de Mourinho era el Madrid porque lo decía el escudo. Poco más. Özil intervenía poco, Kaká en contadas ocasiones y sólo Cristiano Ronaldo lucía con cierta intención sus botas verdes fosforescentes.

El Betis salió bien plantado. Como quería Mel, atrevido. Con una defensa bien adelantada que pudiera ahogar la salida del balón del equipo madridista, el cuadro andaluz retrasaba lo máximo posible la creación de juego merengue con un objetivo, evitar cualquier posible gontragolpe. La falta de velocidad de los blancos a la hora de mover el cuero empezaba a desesperar al público. Sólo Xabi Alonso, el mejor de los blancos en el primer acto, entendió lo que debía hacer, darle movilidad al balón. De esta forma, un par de pases en largo y profundos del ‘14’ blanco acabaron cerca de lo que hubiera sido un pase milimétrico. Si no lo fueron fue porque Marcelo y Cristiano tuvieron sendos controles defectuosos.

Que el Madrid no estaba especialmente cómodo en el partido lo demostró el hecho de que hasta el minuto 17 no se produjo el primer remate a portería. Y no fue entre palos. Cristiano probó suerte desde lejos, encontrando únicamente la publicidad del Bernabéu en lugar de la red del mismo. Poco después fue el propio Ronaldo el que lo volvió a intentar con un testarazo que se marchó desviado tras un gran servicio de Higuaín que olía a gol. Se quedó en un simple casi. Mientras tanto, el Betis a lo suyo. Cerrar cualquier posible contra blanca e intentar generar alguna ocasión cuando el Madrid lo permitiera. Castro fue el mejor ejemplo con un pelotazo que se fue a la grada.

El Madrid no perdonó cuando la tuvo

El Betis, dentro de sus limitaciones, estaba firmando un grandísimo partido en lo que a organización se refería. Sin embargo, cuando el Madrid está delante, ésta puede desvanecerse en el más mínimo fallo. Y los de Mourinho no perdonan, lógicamente. Fue lo que le sucedió al portero bético, Casto. Dudó en exceso a la hora de ir a por un balón al que llegó antes Ronaldo. El egoísta, chupón y demás adjetivos calificativos que le han dado los listillos de siempre pudo haberse anotado un gol pero no. Prefirió adelantarle los Reyes Magos a Higuaín para que éste sólo tuviera que empujar el 1-0. Al fin respiraba el Bernabéu.

Ficha Técnica

Rea Madrid
: Casillas, Arbeloa, Pepe, Ramos, Marcelo, Xabi Alonso, Lass, Özil (Coentrao 74’), Kaká (Di María 58’), Ronaldo (Altintop 77’) e Higuaín

Betis
: Casto; Dorado, Amaya, Nacho, Chica; Iriney, Beñat (Momo 77’), Salva Sevilla (Santa Cruz 63’), Vadillo (Sergio 21’); Jorge Molina y Rubén Castro

Goles
: 1-0 Higuaín (46’), 2-0 Kaká (58’), 2-1 Molina (68’), 3-1 Higuaín (69’), 4-1 Higuaín (73’)

Árbitro
: Delgado Ferreiro. Amonestó a Pepe, Momo

Estadio
: Santiago Bernabéu. Gran entrada: 80.000 espectadores.

Ese gol abrió la caja de Pandora. Y lo hizo porque ahí apareció el verdadero Madrid. El del toque rápido, la velocidad y los contragolpes poderosos. Parecía otro partido. Y hasta otro público. Se había pasado del silencio total al griterío constante. Más aún cuando Kaká decidió repetir el mejor movimiento de su carrera. El clásico golpeo de interior con la derecha un tanto escorado a la izquierda. Fue ver su bota y adivinar al lugar al que iría. La red era su destino. Y allí la clavó. Se despidió por todo lo alto porque fue cambiado al instante. Así, doble aplauso. Mourinho, que ya no se dejaba ver tanto por la banda, estaba en todo.

El Betis no se rendía a pesar de saberse inferior. Un buen botón fue el tanto de Molina, que aprovechó el cierto desconcierto de la defensa merengue a la hora de despejar el balón para superar a Casillas. El partido se apretaba en el marcador, no así en la sensación, ya que el Madrid había ofrecido más y mejor, sobre todo en el segundo tiempo, que el Betis. Pese a que los andaluces se habían puesto cerca de los blancos no les tembló el pulso. Y a Higuaín menos. El argentino, apenas un minuto después del gol del Betis se presentó delante de Casto, le dio las buenas tardes tirándolo al suelo y besó la red por segunda vez. Apagada la chispita bética.

Con el Madrid desbocado cual caballo, sólo era cuestión de tiempo que llegara algún gol más. Y la firma más probable era la de Higuaín. El ‘20’ se apuntó al tan manido refrán de no hay dos sin tres. Después de llevarse el balón de Cornellá y de repetir con Argentina, hacerlo del Bernabéu era ya rizar el rizo. Pero lo hizo. Además, demostrando una gran frialdad ante el portero. Si en el segundo de su cuenta lo hizo tumbando al portero en esta oportunidad fue por encima dejando momificado a Casto con un golpeo perfecto. La rúbrica a un partidazo y la continuación del debate para el martes ¿Higuaín o Benzema? Bendito problema.

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