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Mateu, el mejor aliado del juego sucio atlético

  • El colegiado le permitió todo al equipo rojiblanco
El colegiado le permitió todo al equipo rojiblanco
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Ya lo había avisado Gregorio Manzano en la previa del partido. Su Atlético de Madrid vendría al Bernabéu a colgarse del larguero y plantear un partido muy duro y trabado. Lo que nadie podía pensar es que el conjunto colchonero haría un partido tan vergonzante en cuanto a a agresividad, pues solo en la primera parte jugadores como Arda o Luis Filipe merecían estar ya en las duchas.

La RFEF designó a Mateu Lahoz para el derbi. Un colegiado que gustaba a Mourinho por su arbitraje de estilo inglés, de ese que deja jugar mucho y solo señala las faltas más claras. El problema es que el valenciano ha sido elegido para mandar en un partido de juego subterráneo de los rojiblancos, convirtiéndose en su mejor aliado para que los atléticos se mantuvieran con posibilidades en la mayor parte del choque.

Su lista de fallos comienza con el primer gol del Atlético de Madrid, en fuera de juego de Adrián en el momento del pase de tacón de Diego. A partir de ahí, el conjunto visitante se dedicó a frenar a los madridistas con sus malas artes. Nada más ponerse por delante, Diego agredió a Di María con un empujón en el centro del campo en una acción que podría haber supuesto la roja. Pero esto no fue más que el comienzo de una sarta de patadas y agarrones que tuvo a Arda, a Luis Filipe y a Perea como sus protagonistas.

El turco mereció ver en la primera parte hasta tres amarillas por tres duras faltas, aunque solo se llevó una. Mientras tanto, Filipe Luis le entró con los tacos a Di María en una acción similar a la de Pepe la temporada pasada con Alves. Solo que el madridista fue expulsado y el rojiblanco no vio ni la amarilla. Y en lo que respecta a Perea, el colombiano estuvo a punto de lesionar de gravedad a Cristiano Ronaldo por una entrada violenta pegada a la línea de lateral. El resultado, solo amarilla y el Atlético se fue al descanso con 10, cuando tenía que haberlo hecho con 7.

El motivo de terminar con 10 corresponde al único acierto claro de Lahoz en una jugada polémica. El colegiado expulsó a Courtouis por un claro penalti cuando Benzema le había regateado para empatar el encuentro. Acierto con la pena máxima y la expulsión de libro, si bien el resto de errores deslucieron claramente la labor de este colegiado. No en vano, Mateu permitió durante la primera parte varias acciones defensivas de los visitantes en el límite del reglamento.

Segunda parte similar

En la segunda mitad, más de lo mismo. Filipe Luis hizo una mano digna de amarilla y una entrada brutal sobre Özil que, por fin, le provocó la amonestación. Es decir, que mereció haber recibido hasta tres tarjetas, pero acabó el partido. Lo mismo que Arda, quien hizo una nueva falta entrada propia de la amarilla y, por tanto, de la expulsión, pero acabó siendo sustituido. Por no olvidar un par de entradas de Domínguez también digna de amonestación, pero que no inmutaron a Lahoz. A ello hay que sumar una falta de Assunçao sobre Xabi Alonso que también era merecedora de la amarilla, pero... que tampoco mostró el valenciano.

Al final, eso sí, Godín fue expulsado por el segundo penalti de la noche. Una pena tan máxima tan clara como la primera por empujar por detrás el uruguayo a Higuaín. Y es que el Atlético acabó con 9 un encuentro que, realmente, debería haber sido suspendido sin llegar a su final por haber acabado los rojiblancos con menos de siete jugadores. En cambio, el mismo sí terminó y lo hizo con un corto 4-1 para lo merecido por ambos. ¿El culpable de ello? Mateu Lahoz.

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