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No olvidamos: nos llamasteis 'hijos de puta'

  • Lo ocurrido en la Supercopa sigue doliendo en el seno del madridismo
Lo ocurrido en la Supercopa sigue doliendo en el seno del madridismo
Defensa Central Defensa Central

Corrían los últimos minutos de la vuelta de la Supercopa. El marcador se encontraba con 3-2 favorable al Barcelona, un resultado que daba el título a los culés en el Camp Nou. Messi acababa de hacer el tanto que a la postre daría el triunfo a los azulgrana, y nuevamente todo el banquillo culé demostraba que no sabe ganar, empezando por su entrenador y ayudante, Guardiola y Tito Vilanova. El primero se acercaba al área técnica blanca para gritar hasta tres veces: "¡Sois una banda!", a lo que el segundo añadió "De hijos de puta". Una provocación que acabaría como todos sabemos, con Mourinho en el ojo del huracán por entrar al trapo y con el Barcelona de rositas.

El madridismo perdona, pero no olvida. Y por este motivo el clásico de esta noche debe significar más que nunca una venganza por todo lo ocurrido en los últimos meses: desde el 5-0 del Camp Nou la pasada Liga, hasta lo sufrido en la Supercopa del pasado mes de agosto, pasando por el robo en las semifinales de la Champions de la temporada pasada. Mourinho se las quiere cobrar todas juntas, y el madridismo está con él a muerte con el fin de que le baje los humos a un equipo plagado de hipocresías y falsas modestias.

La relación entre el Real Madrid y el Barcelona se ha convertido en tormentosa desde la llegada de José Mourinho. Sin embargo, las miles de verdades que salen de la boca del portugués no es el único motivo de ellos. Desde Can Barça se ha tratado de crear una campaña de desprestigio continua hacia el entrenador merengue únicamente porque saben que es el técnico idóneo para llevar a los blancos a la gloria. Y eso no se puede consentir. Por este motivo, en Defensa Central no queremos que lo ocurrido en la pasada Supercopa quede en el olvido: el madridismo no se ha olvidado de que los culés faltaron gravemente al respeto del Real Madrid, de su cuerpo técnico y jugadores.

En el Madrid sentaron muy mal los insultos de Guardiola y Vilanova, pero no sólo eso. También dolió mucho que más tarde Guardiola apareciera en rueda de prensa con cara de no haber roto nunca un plato, a pesar de que la tángana montada en los últimos instantes de juego fue a cargo de su banquillo y de las constantes provocaciones y humillaciones que lanzaron hacia los blancos a lo largo del envite. Un comportamiento que continuó en las declaraciones posteriores de Xavi o Piqué calificando de "patético" al Real Madrid. Ahora toca venganza, no lo duden. Sin violencia, pero venganza.

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