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Cristiano Ronaldo suavizó el patinazo

  • El Madrid jugó un mal partido en Vigo, maquillado por un gol en la recta final del mismo de Cristiano Ronaldo que deja la eliminatoria abierta para el choque del Bernabéu, tras la victoria del Celta por 2-1 sobre el equipo madridista.
Celta 2-1 Real Madrid
David Jorquera - La Crónica David Jorquera - La Crónica

Del mal, el menos. De esa forma se podría resumir el final del partido de ida de los octavos de final de la Copa del Rey entre Celta y Real Madrid. Los de Mourinho jugaron un mal partido en Vigo, con dos fallos defensivos en el segundo tiempo que le costaron dos goles, y que consiguió maquillar el resultado con un gol en la recta final del partido de Cristiano. El Bernabéu decidirá, pero el Madrid volvió a demostrar que no está en su mejor momento.

Si la convocatoria de Mourinho para el partido de Vigo ya suponía una declaración de intenciones por parte del Real Madrid de cara a la eliminatoria ante los célticos. Después, con la alineación en la mano, se pudo ver que hubo dos partes dentro del equipo, la defensiva, con más novedades, y la ofensiva, con bastantes menos. Aun así, ver a hombres como Cristiano, Modric, Xabi o Di María en el equipo titular significaba que había interés evidente en el partido, la eliminatoria y el torneo.

Bien es cierto que la primera parte dio muy poco de sí. Cristiano Ronaldo y Di María trataban de darle velocidad al juego, aunque sin excesiva precisión. Según comenzaba a arreciar la lluvia, el Madrid empezaba a controlar más el partido. Dominio de balón, sí, pero sin ocasiones. Apenas un par de remates lejanos de Cristiano intentaron complicarle la vida al guardameta local. El primero tuvo más veneno, el segundo fue menos doloroso. Ambos acabaron en el mismo lugar, las manos del portero.

Defensivamente hablando el Madrid fue descubriéndose según se acercaba el descanso, lo que provocó algún que otro enfado de Pepe con sus compañeros. El Celta, en oleadas, se aproximaba al área de la puerta de Adán. De hecho, tres saques de esquina en la recta final del primer acto estuvieron a punto de costarle un disgusto al equipo blanco, que sigue evidenciando  ese mal de altura que tanta fiebre le dio en el partido liguero disputado en Valladolid.

Ficha técnica:

Celta de Vigo 2: Sergio Álvarez; Hugo Mallo, Cabral, Túñez, Roberto Lago; Augusto Fernández, Oubiña, Bermejo; Krohn Dehli; Iago Aspas (Bustos, min.74) y Park (Quique de Lucas, min.63).

Real Madrid 1: Adán; Varane, Pepe, Carvalho, Arbeloa; Xabi Alonso; Di María (Özil, min.46), Modriç, Essien (Kaká, min.64), Cristiano Ronaldo; Benzema (Callejón, min.32).

Goles: 1-0. m.55: Bermejo.2-0. m.78: Bustos.2-1. m.85: Cristiano Ronaldo.

Árbitro: Álvarez Izquierdo. Amonestó a Krohn Dehli, Cristiano, Bermejo, Augusto, De Licas

Estadio: Balaídos (34.000 espectadores)

El Madrid no sólo no mejoró en el segundo tiempo sino que empeoró. Y no porque no llegara arriba, que sí que lo hizo en bastantes ocasiones, sino porque tuvo dos errores importantes atrás que le costaron dos goles. Y es que los tantos del Celta, obra de Bermejo el primero, y de Bustos después, pusieron a los de Mourinho contra las cuerdas en la eliminatoria. En el primero, la defensa blanca, Adán incluido, se quedó pensando más en el posible fuera de juego del delantero local que en intentar evitar lo inevitable. El gol de Bustos fue el colmo de los despropósitos. Pepe se empeñó en sacar de banda un balón que no le correspondía, y ese error desencadenó una falta de colocación propia, un compromiso para Xabi Alonso, y un balón recuperado por el Celta. La mala suerte para Pepe fue que el jugador vigués se sacó de la manga el mejor disparo de su vida. A la escuadra e imparable. Los de Mourinho estaban con la soga al cuello, y con un pie en el otro barrio de la Copa.

Con el partido más cercano a la derrota que a la remontada, además de la lesión de Varane, que le obligó a jugar como delantero centro sin apenas movilidad, ya que el equipo blanco había hecho ya los tres cambios, al Madrid ya le contentaba el intentar devolver la eliminatoria a la capital de España con una derrota por la mínima. Y eso pasaba por lograr un gol que apretara el 2-0 con el que el partido vivía hasta el minuto 86. Ahí fue donde surgió la asociación entre Xabi Alonso y Cristiano Ronaldo. Un pase interior y profundo del ‘14’ para el ‘7’. El portugués cazó el balón al primer toque, y lo consiguió introducir en la red. No evitó la derrota de los blancos en Vigo, pero mantiene con vida una eliminatoria para un Madrid al que este curso le está costando más de la cuenta sentirse fuerte lejos del Bernabéu.

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