Ir a versión clásica Ir a versión móvil

Punto muerto

L. Sabatini - R. Cañizares / Madrid - Irdning L. Sabatini - R. Cañizares / Madrid - Irdning
La operación por el fichaje de Ronaldo ha llegado a un callejón sin salida, más que la negociación que Real Madrid y Manchester rehuyen desde hace semanas. El conjunto blanco, pragmático donde cabe, espera que sea el jugador luso el que se plante en su postura ante el ManU, y ejerza la presión que afloje la negativa de los ingleses a sentarse si quiera a hablar del traspaso. Los próximos movimientos revelarán la estrategia de los blancos, asustados ante la posibilidad de que el United lleve a cabo su amenaza de plantarse ante el TAS para que sea éste el que fije la indemnización por el futbolista.



El Madrid ya ha intentado hacer llegar una oferta al Manchester, pero Ferguson y David Gill han rehusado siquiera a escucharla. El club inglés se ampara en que "Cristiano aún tiene tres años de contrato", como asegura el director deportivo David Gill, quien añade que "los dueños del club (la familia Glazer) ya me han confirmado la condición de intransferible de Ronaldo; no sé qué pasará el año que viene, quizá podríamos incluso ofrecerle un contrato nuevo, nunca se sabe, aunque es algo que todavía ni nos hemos sentado a negociar".

Además, Gill ha querido dar ejemplo y tranquilizar a los aficionados de los red devils: "Todos estamos confiados en que Ronaldo se quedará. Ferguson está tranquilo, así que no hay que preocuparse demasiado por ello". Todo una careta para ejercer presión sobre el jugador y que el Real Madrid desista en la operación a medida que la temporada se echa encima.

Una reunión decisiva

El principal involucrado en todo este affaire, Cristiano Ronaldo, se alejó del mundanal ruido acudiendo a una gala en Los Ángeles, que aprovechó para alargar sus vacaciones mientras pasa el periodo de recuperación de la intervención en su tobillo derecho. "Choconaldo", como le han bautizado en la Prensa sensacionalista inglesa dado su espectacular moreno, volverá a Portugal para comenzar otra etapa de su recuperación en Lisboa, y desde allí dicen que acudirá a a Manchester para tener una definitiva charla con David Gill y Ferguson.

Cristiano lo tiene claro, a su compatriota Pepe le ha comunicado que "quiero jugar en el Madrid", así como a Cannavaro, con el que compartió unas horas en Capri y al que comunicó sus intenciones. El italiano no ha escondido el deseo del luso, y lo confesó en una entrevista a Telemadrid el jueves pasado. Pero el jugador comienza a estar cansado de que toda la responsabilidad recaiga sobre sus hombros y quiere que el Madrid le acompañe en la travesía. En caso contrario, no piensa ser el Quijote que derriba molinos mientras su nuevo club se limita a presenciar la jugada desde el burladero.


El momento del Madrid



El club merengue, mientras, espera una declaración pública de Ronaldo, y que ésta sea refrendada con un plantón al equipo inglés. Forma parte de la estrategia para ablandar a los ingleses ya que hasta el momento no han cedido ni un ápice en las negociaciones. Pero si Ronaldo se planta, entonces Ramón Calderón piensa entrar en escena, siempre y cuando no haya denuncia ante el TAS, "la bicha" en la planta noble del Bernabéu.

De hecho, en Madrid ninguno de los altos cargos del equipo se ha ido de vacaciones, e incluso los servicios médicos del club están localizables aún cuando la primera plantilla está en Austria, por si se tiene que producir una repentina revisión médica del jugador. El propio Calderón ya le comunicó a su junta en la última reunión que la estrategia para cerrar el traspaso pasaba por presionar con el pasar del tiempo al club inglés, aunque en petit comité reconoce que "Ronaldo se vestirá de blanco".

El precio está fijado, no se superarán los 85 millones. El Madrid tiene cerrado un acuerdo verbal con el portugués (ya que no puede firmar nada con un jugador con contrato en vigor), y sabe que Ronaldo no le dejará tirado. La dirección deportiva blanca está en comunicación continua con Jorge Mendes, el representante del jugador, que en ningún momento ha querido desmentir las negociaciones, lo que sería el primer indicio de que se echa para atrás. Es una cuestión de días, revertir esta situación de estancamiento y coger la tortilla por el mango. El Manchester debe verlas venir... pero esta situación de punto muerto, no lo duden, si beneficia a alguien es a los Diablos Rojos.

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información