Cine


¿Cuál era el increíble 'truco' de Hitchcock para burlar la censura?

Entre las décadas de los años 30 y 50 del siglo pasado los directores de cine tuvieron que lidiar con el peligro de la censura. El oficial encargado de velar por la correcta moral de la producción cinematográfica estadounidense se llamaba Joseph I. Breen. Entre las normas que debía aplicar estaba la de que ningún beso durara más de tres segundos en la pantalla. Un evidente problema para algunos creativos, pues se veían obligados a recurrir a curiosas soluciones para demostrar el amor y la pasión de los personajes.

 

De hecho, para un genio como Alfred Hitchcock estos asuntos nunca fueron un problema. Su inteligencia le permitió burlar la censura con estrategias sorprendentes como la que aplicó en su película 'Encadenados' (1946). Dado que no podía plasmar besos duraderos, optó por pedirle a Cary Grant y a Ingrid Bergman que se dieran rápidos y fugaces besos durante más de un minuto. Así, los dos actores se besaban, paraban, se volvían a besar, hablaban, se besaban de nuevo... logrando una escena repleta de sensualidad acorde con la normativa de la época. Véalo a continuación.