Cine


¿Qué 10 series has de ver para ser un auténtico seriéfilo? ¡Y no son las típicas!

¿Qué 10 series has de ver para ser un auténtico seriéfilo? ¡Y no son las típicas!

1. La dimensión desconocida: la mítica serie de Rod Serling no sólo os evocará terrores infantiles, sino que se erige en un verdadero compendio de los temas y obsesiones que el género fantástico y otros insisten en desgranar en la ficción televisiva. Una brillante demostración de que con menos de media hora y pocos recursos se pueden hacer milagros. 

2. Twin Peaks: la primera temporada es realmente la buena. Pocas series modernas han sabido crear un universo tan propio e inquietante. El hallazgo de un cadáver te transporta a un mundo de cortinas rojas y seres subconscientes que te acaba noqueando de tanto mal rollo que transmite. Ahora es el momento de recuperarla, porque el año que viene se estrena la esperada tercera temporada.

3. The Wire: el mejor y menos visto de los clásicos modernos. Todo el mundo ha oído hablar pero todavía pocos han visto esta joya que radiografía, a lo largo de cinco magistrales temporadas, los espectros sociales que confluyen en una Baltimore sombría y llena de corrupciones y medias verdades. 

4. Los Soprano: es el ejemplo perfecto de que las vidas mafiosas se pueden adaptar al relato serial sin ningún tipo de problema. Dialogada con maestría y con un James Gandolfini pletórico, esta serie fue la primera en atreverse con un final que desafía las expectativas del espectador y pone a prueba sus conocimientos del medio. A partir de Tony Soprano, el cine empezó a imitar la televisión.

5. Lost: Ahora que ya empieza a ser objeto de efemérides, conviene reivindicarla como la más influyente de las series actuales. Es la que nos acostumbró a tener un debate semanal sobre el capítulo de turno y la que nos forzaba a leer más para poder especular con propiedad. Y tiene el final que más discusión provoca pero que no deja de ser muy valiente y se ajusta a todas las demandas. 

6. Mad Men: una clase magistral sobre el poder del lenguaje audiovisual, un impagable retrato de personaje que vendría a resumir todas nuestras contradicciones. Don Draper es, en perfecta correspondencia con sus ideas profesionales, una marca tan sólida que nos desarma con una sonrisa enigmática y nos pone la piel de gallina con una llamada a su ex mujer. 

7. The Good Wife: brillante por su dialéctica con la actualidad política, su deslumbrante galería de secundarios y por la poliédrica Alicia Florrick que interpreta Julianna Margulies. Tiene uno de los giros de guión más impresionantes de la televisión moderna. Cuando lo veáis, sabréis a qué nos referimos.

8. A dos metros bajo tierra: un tema tan poco recurrente en televisión como la muerte se convierte aquí en el leit motiv de un adictivo retrato familiar en un contexto funerario. Esta serie de HBO es capaz de tratar temas muy incómodos sin que el espectador se sienta moralmente teledirigido. 

9. El ala oeste de la Casa Blanca: la serie política moderna por excelencia. Hay que verla, sobre todo, por la agilidad de los capítulos, su capacidad de predicción (la campaña de Obama comenzó a trabajarse en guiones de esta serie) y la historia de amor entre Lyman y Donna.

10. Breaking Bad: tiene un maravilloso tratamiento de los personajes (en particular de Walter White, un inmenso Bryan Cranston). Pocas veces se ha mostrado una América tan cruda, tan crepuscular, como la que se nos muestra a través de este profesor enfermo que se recicla en traficante de meta anfetamina. Tiene episodios absolutamente memorables, un final notable y hasta un 'spin-off', 'Better Call Saul'.




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