Deporte


¿Cuál ha sido el peor accidente deportivo de la historia?

El peor accidente deportivo de todos los tiempos tuvo lugar en la edición de 1955 de las 24 horas de Le Mans. El 11 de junio de ese año perecieron el piloto galo Pierre Levegh y 82 personas del público después de que el Mercedes del 300 SLR del conductor chocara contra el Austin-Healey que pilotaba Lance Macklin. La diferencia de velocidad en el momento del impacto provocó que el Austin-Healey sirviera de 'rampa' para catapultar al Mercedes, de forma que el auto acabó chocando contra un terraplén en el que había decenas de personas.

 

Levegh falleció en el acto tras salir despedido de su coche, mientras que el automóvil se incendió y el motor y el puente se desprendieron de su chasis y recorrieron varios metros a lo largo de la tribuna. Muchas personas fallecieron por el impacto de las piezas del Mercedes que saltaron tras el golpe, aunque los organizadores de la prueba no la suspendieron.


El motivo para no hacerlo fue que los responsables del circuito no querían que las vías de emergencia se colapsaran y se dificultara con ello la evacuación de los heridos. A partir de entonces las autoridades internacionales decidieron implementar más seguridad en este tipo de acontecimientos automovilísticos. Por su parte, la marca Mercedes decidió dejar de participar en este tipo de carreras y así lo hizo hasta su regreso a las mismas en 1989.