Historia


¿Cuales son los misterios de la Isla de Pascua?

Una porción de tierra chilena en plena Polinesia; esta isla de 24 kilómetros de ancho y 12 de largo siempre fascinó a místicos y esotéricos de todo el planeta. Y es que La Isla de Pascua está llena de misterios.


Uno de ello, su formato triangular, con un cráter volcánico en cada punta. Sin embargo, el mundo la conoce por los moái, las famosas esculturas de piedra erguidas para brindar culto a los antepasados que se habían destacado como reyes, guerreros y sacerdotes. La civilización que las esculpió vivió su auge entre 1400 y 1600, y dejó un legado de 900 moái esparcidos por la isla.


COSAS CURIOSAS SOBRE LA ISLA DE PASCUA

Se cree que sus ancestros fueron los mismos que crearon los veleros llamados hasta el día de hoy catamaranes y partieron de Indonesia, allá por el año 8000 a.C., para poblar todo el Pacifico Sur. Demoraron 9 mil años para alcanzar los extremos de Polinesia: Pascua, Nueva Zelanda y Hawái. En 1947, el noruego Thor Heyerdahl se hizo famoso intentando probar que los habitantes de la Isla de Pascua eran originarios de Peru, que se desviaron en una canoa de junco. Pero hoy, estudios genéticos indicaron que vinieron realmente de Oriente.


Dibujos extraños de figuras con cabeza de pájaro se ven en las rocas del cráter Rano Kau. El lugar era el centro del ritual del Hombre Pájaro, en el cual los mejor guerreros de cada tribu se lanzaban de los peñascos para nadar hasta tres islotes donde un pájaro migratorio hacia su nido. El primero en volver con el huevo del ave era declarado hombre pájaro y su tribu gobernaba la isla durante un año.


El centro arqueológico más importante de la isla está formado por tres altares a los moái. Allí también están los restos de un puerto con un rampa todavía pavimentada en piedra, usada para lanzar canoas y catamaranes al mar.


El mayor misterio de la Isla de Pascua es cómo los moái fueron transportados hacia los altares en la costa, ya que la distancia es de 10 kilómetros.  La teoría más aceptada fue la propuesta por la arqueóloga Jo Anne Van Tilburg, quien afirma que las estatuas fueron trasladadas en troncos de árboles y cuerdas de fibra vegeta.