El Madrid asfixia al Barça a base de intensidad y se gana tener la primera opción de título

El Madrid tendrá este domingo la primera oportunidad para hacerse con la Liga


Deck

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Las miradas se iban a posar en los colegiados, muy presionados por ambos conjuntos en las horas previas. El público también es un factor clave, y lo demostraron desde la salida de ambos equipos al calentamiento, y también del trío arbitral, cuando se vio que los decibelios iban a subir mucho durante los 40 minutos que durase el encuentro.

El Madrid buscó imponer desde el primer minuto su intensidad, mientras que el Barça, y sobre todo Jasikevicius, parecían más preocupados de protestar cualquier decisión que de jugar. Tan sólo el triple les permitía no recibir un parcial demoledor de salida como en los anteriores encuentros. Y es que la intimidación de Tavares y Yabusele se nota.

Mientras los de Chus Mateo, sin tanto acierto desde el perímetro, sí que percutían la zona, con penetraciones que acababan en canasta o en falta, ya que la forma que los culés encontraron de pararlo, fue a base de intensidad mal entendida, con acciones ilegales, por mucho que lo protestaran. El mejor ejemplo fue Poirier, con robo y contragolpe nada más salir del banquillo. Pese a todo, la igualdad se instauró en el marcador en los primeros 10 minutos, 21-16.

El trabajo en la presión de los hombres bajos estaba asfixiando al Barça. Eran incapaces de elaborar una jugada que no fuese un tiro exterior. Mientras, Llull, Taylor, Yabusele, con un mate que levantaba al WiZink, todos aportaban en la anotacion madridista. Y si faltaba algo para encender al público, una falta de Sanli, cortando un contragolpe agarrando del cuello a Llull, y las protestas de Saras fueron el detonante final.

Ese éxtasis lo aprovechó el Madrid, provocando más pérdidas de los azulgranas, hasta que un triple de Deck, jugando de todo en esta eliminatoria, desde base a ala-pívot, provocaba la primera renta importante en el marcador, 34-26. De hecho, la defensa del argentino sobre Mirotic estaba siendo colosal. Al descanso, la estadística de las pérdidas era esclarecedora,11 de los culés por tan sólo 6 de los blancos, para poner el 46 a 39 en el luminoso.

El paso por vestuarios no sentó nada mal al Madrid. Un robo de Yabusele, un triple de Deck y la gran defensa planteada por Chus Mateo, y la renta fue creciendo hasta situarse por encima de los 10 puntos. En el Barça tan sólo Kuric parecía querer ponérselo algo difícil al Madrid. Mientras, una polémica falta en ataque de Tavares y la permisividad arbitral, también daban aire a los azulgranas en el momento justo.

4 puntos seguidos de Causeur y su petición a las gradas de que subieran el ambiente, funcionó de inmediato, y más cuando fue Llull quien lo pidió, tras una trabajada jugada del Madrid que culminó Poirier sobre la bocina con un mate, provocando el tiempo muerto de Jasikevicius, y el delirio colectivo. Y tras el minuto, una gran defensa confirmaba las buenas sensaciones. El Barcelona había subido la línea de presión y tras dos buenas defensa Llull con un triple sobre la bocina y otro mate de Poirier en los últimos segundos eran el mejor indicativo de cómo estaba el equipo blanco de crecido.

Se entraban en los 10 últimos minutos 66 a 53, aunque con la sensación de que quedaba mucho partido que jugar. Los culés seguían parando al Madrid a base de faltas, las pitadas, 3 en menos de 2 minutos, y las que se iban al limbo. Taylor quería aparecer y lo hizo en su mejor faceta, un doble robo en la misma jugada, que sumado a un canastón de Yabusele sobre la bocina, y otro tras rebote ofensivo, seguían abriendo brecha, 72 a 53.


El esfuerzo defensivo del Madrid fue titánico. La lucha por cada rebote fue descomunal, incluso cuando la ventaja había dejado sentenciado prácticamente el partido. Los de Chus Mateo vuelve a adelantarse en la eliminatoria y este domingo tendrán la primera oportunidad de ganar la Liga Endesa después de asfixiar al Barça a base de intensidad por 81 a 66.




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