La Caverna encarga 'misión' antimadrid a Luis Enrique

La prensa culé sueña con que su futuro entrenador les ponga la Liga en bandeja





En estos momentos la situación no puede ser más 'Kafkiana'. El Barcelona depende de un pinchazo del Real Madrid, mientras que el Real Madrid depende a su vez de que el Barcelona gane los dos partidos que le quedan, especialmente el del Atlético de Madrid. Por su parte los colchoneros tendrían suficiente con lograr cuatro de los seis puntos que les restan por disputar, pero su historia ha vuelto a traer ciertos fantasmas tras su derrota del domingo en el Ciudad de Valencia. Todo es ahora mismo un puzzle muy complejo en el que los tres equipos y sus rivales en estas jornadas serán los jueces de la Liga, por lo que podría darse la situación de que un empate o una derrota merengue en Valladolid o Vigo dejara sin opciones a los de Ancelotti y, de paso, pusiera en bandeja la Liga al Barcelona.

 

El inesperado tropiezo del Atlético en Levante y el agónico empate del Madrid ante el Valencia han devuelto la emoción a una Liga que el Barça regaló hace varias jornadas.

Ahora resulta que la Liga la regaló el Barcelona hace varias jornadas. Por esa regla de tres la Liga también la regaló el Real Madrid perdiendo ante el propio Barça en el Santiago Bernabéu y unos días después ante el Sevilla en el Sánchez Pizjuán. O el Atlético cayendo en los campos del Osasuna y Almería. Por eso es absurdo decir que uno u otro la ha regalado, porque las Ligas son 38 partidos y la gana el más regular, el que consigue más puntos. La única forma de que la Liga acabase siendo regalada sería que el Barcelona se dejara ganar o empatar en la última jornada en casa ante el Atlético para que no se la lleve el Real Madrid. Todo lo que no sea pelear la victoria durante los 93 o 94 minutos que dure el encuentro sí será un verdero regalo culé. Y una vergüenza, todo hay que decirlo.

Luis Enrique

 


Los propios jugadores y el entrenador la dieron el sábado por perdida y ahora volverán a agarrarse a ella y esperarán que se consume el milagro. Así pues, bienvenidos sean los milagros y ojalá el Madrid pinche en Valladolid o ante el Celta en Vigo. Si Luis Enrique logra empatar ante los blancos, todo el barcelonismo aplaudirá que Zubi le fiche. De hecho, Zubi ya lo intentó cuando enfermó Vilanova pero entonces se impuso la carta de Martino por diferentes motivos.

El Barcelona ya le va pidiendo favores anticipados a Luis Enrique. De hecho, el partido del domingo suena a examen previo para el asturiano. Tal y como se dice en el artículo, si el Celta le quita algún punto al Madrid el entrenador estará casi al día siguiente en la Ciudad Condal para firmar su contrato a cambio de un generoso sueldo. Si no, pues lo mismo el club se piensa un poco más su candidatura. Es curioso cómo ahora su 'todopoderoso' Barcelona tiene que pedir favores a un ex culé que tuvo que irse del club para poder hacerse un nombre en los banquillo. Pero la realidad es la que es, porque si el Madrid cumple con su deber de ganar todo el Barcelona acabará su año totalmente en blanco.

El fútbol tiene estas cosas pero lo lamentable es no aprovechar los errores de los demás y eso es lo que le ha pasado este año al equipo de Martino. El Atlético ha realizado más méritos que el Barça para ganar la Liga pero ahora todo está abierto. Eso sí, hay que esperar que el Madrid pinche y ganar al Elche y al Atlético en casa. No hacerlo sería un ridículo histórico e imperdonable.

 

Ahora tienen mucha intención de ganar al Atlético en la última jornada, pero veremos qué ocurre si al Madrid le da por no fallar en las jornadas ante el Valladolid y el Celta de Vigo. Tanto que se les llena la boca con el manido 'seny' culé, si esa situación se diera tendrían que demostrarlo en el campo saliendo a vencer a los rojiblancos. ¿Ganar o no ganar para darle la Liga al eterno rival? Ahí está la cuestión y seguramente la mayoría de barcelonistas tienen muy clara la respuesta. Y es que les da igual hacer el ridículo y quedar en evidencia de cara a todo el mundo si con ello le quitan a su gran enemigo de la posibilidad de ganar un título. Esperemos para saber lo que acaba ocurriendo, pero el verdadero examen para sus 'valores' empieza ahora.