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08 febrero 2017

Busquets, un jugador sucio y antideportivo

  • Gil Manzano se equivocó pero el teatro de Busquets no es nuevo
Sergio Busquets, Gil Manzano, Andrés Iniesta Sergio Busquets, Gil Manzano, Andrés Iniesta
Sergio Busquets
Miguel Ángel Díaz Miguel Ángel Díaz

Los últimos minutos del Barcelona-Atlético de Madrid fueron de todo menos un ‘canto’ a la deportividad. Entradas, patadas, pérdidas de tiempo, tarjetas amarilla, expulsiones. Ya en el descuento, el ‘Belén’ se terminó de formar tras una dura entrada de Filipe Luis a Leo Messi. Aprovechando el revuelo, Gil Manzano decidió amonestar al ‘teatrero’ Sergio Busquets. Ni corto ni perezoso, el mediocampista catalán decidió mandar el balón fuera del terreno de juego. No es la primera del amigo ‘Busi’, y si no recuerden sus múltiples ‘fechorías’….

En este caso, Busquets ‘pagó’ los platos rotos

Las imágenes demuestran que el centrocampista culé no buscaba perder el tiempo. Tras el rifi rafe entre Filipe y Messi, el banquillo rojiblanco-otros expertos en marrullerías-lanzó un balón al césped. Busquets, enfadado, agarró el esférico y lo lanzó fuera de un patadón. André Gomes, mientras tanto, se dirigía con la pelota del encuentro hasta el lugar de la infracción para poner la pelota en juego. Gil Manzano, uno de los peores árbitros, de Primera, se ‘coló’ y le sacó amarilla. Pero ¿acaso tiene derecho Busquets a lloriquear? ¿Tiene derecho el Barça a pedir respeto por un jugador especialista en el arte del mentir?

El episodio racista contra Marcelo

‘Busi’ se hace ahora el indignado pero ¿acaso no recuerda cuando llamó mono a Marcelo? Durante la época más ‘dura’ de los duelos Guardiola-Mourinho, Busquets insultó gravemente al lateral izquierdo del Real Madrid: “Mono, eres un mono”. Desde ‘Can Barça’, de manera rastrera se intentó tapar las vergüenzas del hijo del ‘cantarín’ Busquets asegurando que sus palabras habían sido: “morro, tienes mucho morro”. Mentira total y absoluta.

El Inter sufrió el ‘teatro’ de Busquets

Abril de 2010. Partido de vuelta de las semifinales de la Liga de Campeones. El Barça, desesperado, no sabe cómo ‘meterle mano’ a un Inter de José Mourinho bien pertrechado, que apenas concede ocasiones y que estaba logrando alejar al Barça del sueño de jugar la final de la Copa de Europa en el Bernabéu.

Pero en la Masía más allá de los cacareados ‘valors’ también enseñan teatro y del bueno. En un forcejeo, Motta y Busquets luchan por un balón, el interista soltó la mano y Busquets cayó desplomado al suelo como si un francotirador hubiera disparado desde la grada. Motta fue expulsado mientras ‘Busi’ miraba de reojo de manera lamentable desde el suelo. Segunda pillada.

El ‘entradón’ a Xabi en aquella final de Copa

Aparte de ‘teatrero’, Busquets ha demostrado en varias ocasiones ser un jugador que no se corta a la hora de entrar a sus rivales. El madridismo y el fútbol español al completo, todavía recuerdan aquella patada con la plancha por delante a Xabi Alonso en la final de Copa 2011. Busquets entró con todos los tacos a la altura de la tibia del tolosarra. El colegiado no pitó ni falta y el catalán se fue de ‘rositas’.

Tras aquella finalísima de Mestalla, el Real Madrid, para colmo, tuvo que aguantar las acusaciones culés: “El Madrid se dedica a pegar patadas y a jugar al contragolpe” ¡Qué casualidad! Es lo mismo que está haciendo el Barça esta temporada. Busquets es el jefe del ejército de los amigos del arte dramático en ‘Can Barça’.

Poco a poco, el fútbol español está ‘calando’ a los que hasta hace unos años se llamaban los ‘inventores’ del fútbol. El Barça ha pasado de ser un club ‘amado’ por su fútbol a ser un equipo odiado por las constantes ayudas arbitrales que recibe, por su falta de deportividad y por las continuas quejas cuando le vienen mal dadas.

Ya saben, Luis Enrique no habla de los árbitros pero “asegura que sus jugadores son los más sancionados cuando hacen menos faltas que nadie”, Suárez asegura que el árbitro de turno “estaba deseando expulsarme”, Piqué suelta la ‘bomba’ y asegura que existen campañas contra el Barça, Jordi Mestre llora cada vez que le ponen un micrófono delante…Así es el Barça, un club de ‘llorones’ y teatreros.

El nerviosismo se ha instalado en la Ciudad Condal. Pese a la clasificación para la final de la Copa, el juego de los de Luis Enrique deja dudas, muchas dudas. El Atlético fue mejor, mereció el pasa pero no acertó ante la portería rival. Las marrullerías y las pérdidas de tiempo salvaron a un conjunto culé mediocre hasta la enésima potencia. Seguirán llorando porque cuando no tienen fútbol tienen que recurrir a las más sucias de las artimañas para seguir con vida deportiva.

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