El Real Madrid se aleja de esta Liga

El equipo de Ancelotti no pudo ganar en Valladolid y sus opciones de título se reducen a la mínima expresión.





Al Real Madrid le tocaba ponerse al día con la Liga. Lo de jugar contra uno de los que se están jugando la vida por no descender siempre tiene dos vertientes, la de que será un partido fácil o la opuesta, la de la previsión de un partido a cara de perro. Parecía evidente que Ancelotti había preparado el partido para tener respuesta en ambas vertientes, eso sí, lo que no esperaba seguramente el italiano era que Cristiano Ronaldo sólo le durara ocho minutos sobre el campo.

Y es que después de un par de aproximaciones, una por equipo, la noticia del arranque del partido fue la retirada del delantero portugués del terreno de juego. En el último entrenamiento ya se había podido ver a Cristiano Ronaldo conversando con Ancelotti sobre una de sus piernas, concretamente del bíceps femoral de la izquierda. Siempre estará la tesitura de si debió jugar o no en Pucela. El caso es que lo hizo y duró muy poco. La final de Lisboa está a algo más de dos semanas vista y el madridismo ya sólo tenía una pregunta, ¿llegará Cristiano Ronaldo a ese partido?

Después del shock el juego tenía que seguir. Morata entró en lugar de Cristiano y el Real Mdrid empezó a mandar. No tanto en ocasiones como sí en el aspecto territorial. La posesión, ese arma del que algunos sacan tanto pecho como si de un título se tratara, era totalmente madridista. La cifra rondaba el 70% de la misma. Xabi Alonso y Luka Modric sobaban el cuero a su antojo. También Isco, que intentó en varias ocasiones dar ese último pase que se transformara en asistencia de gol a los Benzema, Di María o Morata.


Sin embargo, no iba a ser ninguno de los hombres ofensivos del Real Madrid el que abriría la lata en Zorrilla. Ese honor lo iba a tener el jugador de moda del fútbol europeo, Sergio Ramos. Apenas unas horas después de haber sido padre, el central madridista se apuntó su cuarto partido consecutivo marcando, en esta ocasión en un lanzamiento de falta directa. Sin Cristiano y sin Bale sobre el campo, el ‘4’ fue el que tomó la responsabilidad y acertó de pleno. Buena colocación y la fuerza necesaria para que Jaime, portero del Valladolid, tocara el balón pero no lo pudiera sacar. Sergio fue el abridor de un partido que no pintaba sencillo.

Ficha técnica

REAL VALLADOLID 1: Jaime, Rukavina, Valiente, Mitrovic, Peña, Álvaro Rubio, Pérez (Baraja, min.82), Jeffren (Osorio, min.74), Óscar (Larsson, min.64), Bergdich y Javi Guerra

REAL MADRID 1: Casillas; Nacho, Pepe, Ramos, Coentrao; Xabi Alonso, Modric, Di María; Isco (Illarramendi, min.73), Benzema (Marcelo, min.77) y Cristiano (Morata, min.8).

GOLES: 0-1, min.35, Sergio Ramos. 1-1, min.85, Osorio.

ÁRBITRO: Gil Manzano (C.Extremeño). Amonestó a Bergdych (min.26), Mitrovic (min.89) y Baraja (min.92) en el Valladolid. Y a Isco (min.27), Morata (min.61), Illarramendi (min.76) y Pepe (min.80) en el Real Madrid.

ESTADIO: Nuevo Zorrilla. 22.013 espectadores.

La segunda parte del encuentro iba a mostrar a un Real Madrid con otra cara. Quién sabe si tal vez pensando más en Lisboa de lo que la ocasión merecía. Lo cierto es que el nivel de intensidad del equipo blanco disminuyó de forma evidente. La mejor prueba es que el Valladolid en 10 minutos de la reanudación pisó el área del equipo madridista en más ocasiones que durante todo el primer acto.

Iker Casillas no tenía trabajo, pero la sensación era que el equipo blanco se estaba dejando llevar. Una situación que, en un momento dado, siempre hace estar en el alambre el resultado cuando éste apenas es de 0-1. Avisó Javi Guerra con un remate de chilena que se marchó rozando el palo de la meta madridista. Ofensivamente, los de Ancelotti mostraron muy poco en este segundo acto. Un remate cruzado y suave de Morata y algún golpeo lejano fue el balance de los blancos durante los segundos 45 minutos.

El Real Madrid se estaba jugando la Liga y, aunque no la tenía fácil, lo cierto es que cualquier cosa que no fuera mantener el 0-1 a su favor o ampliar el marcador era un frenazo a las aspiraciones por el título. Y lo peor de todo llegó cuando Osorio ponía el 1-1 en un remate de cabeza a la salida de un córner. Otra vez el mal de altura aparecía en el peor momento para el Real Madrid. Ese gol del Valladolid le quitaba dos puntos de oro a los blancos, que ya no tuvieron capacidad de reacción para marcar ese segundo gol que tanto se echó de menos al final. La Liga, salvo milagro, parece que no será blanca este año.