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Cristiano, entre la falta de confianza y la mala suerte

  • El portugués erró hasta tres clarísimos goles, el último de ellos por simple mala suerte
Cristiano se lamenta en el partido ante el Málaga Cristiano se lamenta en el partido ante el Málaga
Cristiano no tuvo su tarde ante el Málaga
Jaime de Carlos Jaime de Carlos

Cristiano Ronaldo volvió a marcharse esta temporada de vacío en el partido ante el Málaga. El 'crack' no jugó ni mucho menos mal, ya que se movió en ataque, se mostró veloz al desmarque y generó un buen puñado de ocasiones. Pero en el fútbol manda siempre acertar con la portería rival, y en ese sentido el luso vivió una tarde realmente aciaga.

Es una evidencia que Cristiano no está en su mejor momento. Su promedio de goles está en 0,78 dianas por partido - uno de los más bajos en sus ocho años en el club blanco -, así que no son pocos los que ya se preguntan qué le ocurre. Pero, a tenor de lo visto en el partido del sábado ante el Málaga, todo se debe a una mezcla de falta de confianza y de mala suerte. Porque nadie puede decir que no estuviera activo en el partido o que no mostrara ganas e interés. Más bien todo lo contrario: fue uno de los grandes protagonistas del partido y si se marchó sin marcar fue de 'milagro'.

Tuvo hasta tres ocasiones claras que, en circunstancias normales, deberían haberle supuesto un 'hat-trick'. La primera en un mano a mano en la primera parte ante Kameni que remató al cuerpo del camerunés, evidenciando que tiene un cierto lastre encima que le impide desenvolverse con comodidad en el campo. Y en la segunda parte falló dos más: un remate algo escorado que el portero le volvió a sacarcon las piernas, así como un remate al palo después de que se quedara en buena posición en el área.

De hecho, esta última ocasión se convirtió en su primer disparo al palo de la temporada. Cristiano hizo bien todos los aspectos de la jugada, ya que bajó correctamente el balón, encaró de forma inteligente al portero y tuvo la sangre fría para cruzarle el esférico. Pero este sábado el balón no quería entrar y el delantero se marchó rumiando su falta de acierto. Aunque al menos le queda una lectura positiva que hacer, pues todavía quedan cuatro semanas antes de que el Nápoles visite el Bernabéu, tiempo más que suficiente como para reencontrarse con su mejor versión.



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