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El agravio comparativo que demuestra la parcialidad de Borbalán

  • ¿Por qué no amonestó a Viera por empujar a Bale y provocar su expulsión?
El empujón de Viera a Bale El empujón de Viera a Bale
Bale vio la roja directa por empujar... y Viera no fue amonestado
DefensaCentral DC1 DefensaCentral DC1

Fernández Borbalán se volvió a delatar anoche como uno de los peores árbitros del fútbol español. El colegiado andaluz suele tener un importante afán de protagonismo cada vez que visita el Santiago Bernabéu y en el encuentro Real Madrid - Las Palmas lo volvió a demostrar con una actuación sibilina que condicionó totalmente el resultado.

El listado de errores del almeriense no es precisamente corto, ya que no que anuló a Morata dos goles por inexistente fuera de juego, señaló un fuera de juego de Isco que no era cuando se quedaba solo ante Javi Varas o no quiso añadir más de tres minutos en la segunda parte a pesar de que había habido una roja, dos penaltis, cuatro goles, cinco cambios y evidentes pérdidas de tiempo del conjunto canario. Aunque lo más sangrante fue el agravio comparativo que vivió Gareth Bale con motivo de su expulsión.

Y es que, según el acta, el galés se fue a la calle "por empujar a un contrario violentamente no estando el balón en juego derribándole, tras haber señalado una falta en contra de su equipo". Una explicación parcial y adulterada de la realidad, ya que Borbalán ocultó dos detalles importantes. El primero, que Viera antes empujó a Gareth Bale para provocarle, y lo segundo, que el propio jugador de Las Palmas simuló tras el golpe y se echó las manos en la cara a pesar de que fue empujado a la altura de los hombros.

De hecho, si nos atendemos a una proporcionalidad, si Bale recibió una roja directa por empujar, Viera debería al menos haber visto una amarilla por su empujón previo. E incluso, si nos ponemos más exigentes, podríamos decir que el centrocampista canario también se ganó la segunda amonestación por fingir una agresión que no fue tal. Y es que una cosa es ser empujado y otra simular que te han golpeado en la cara y que te han tirado al suelo.

De hecho, el propio Bale aseguró tras el choque que esta expulsión le pareció injusta a todas luces por el simple hecho de que él también fue empujado. En ningún caso mereció ver la roja directa por un lance que es hasta cierto punto habitual en un partido de fútbol y, desde luego, si Borbalán se la sacó, también debió amonestar por eso mismo a Viera. Pero uno se llevó la roja y otro se marchó de rositas. ¿Por qué? Probablemente por el color de sus camisetas...
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