Ir a versión clásica Ir a versión móvil

Los dos partidos que no se pueden repetir en Nápoles

  • El Real Madrid no puede repetir las actuaciones ante el Borussia Dortmund en el año de la décima ni contra el Wolfsburgo la pasada campaña.
Real Madrid, Wolfsburgo Real Madrid, Wolfsburgo
El Real Madrid frente al Wolfsburgo cuando perdió 2-0
Carlos Muñoz Carlos Muñoz

El Real Madrid tiene que hacer fuerte el 3-1 de la ida de los octavos de Champions ante en Nápoles. Una cita la de este martes que sobra decir lo importante que es. El Real Madrid no puede repetir dos partidos que ha jugado recientemente en Champions, frente al Dortmund hace tres años y el Wolfsburgo el pasado.

Llega la competición por excelencia para el Real Madrid, algo distinto flota en el ambiente cuando el campeón de Europa está en el césped y suena el himno de la Champions, Butragueño tras la victoria en Eibar señalo que es la competición del Real Madrid. El conjunto de Zidane se juega ante el Nápoles el pase a cuartos de final con la vista en repetir título esta vez en Cardiff.

Algo que nadie ha conseguido hasta ahora y que empieza por hacer bueno y fuerte el buen resultado de la ida en el Bernabéu. Un 3-1 a favor pero que no hace para nada confiarse a los de Zidane, saben que se van a encontrar a un rival con ganas y sobre todo a una grada que apretará como nunca para tratar de dar la gran campanada de dejar fuera de la competición al vigente campeón.

La experiencia en este tipo de partidos puede ser un elemento clave a la hora de afrontar el partido y con el objetivo de volver a estar en cuartos por séptima vez consecutiva. Dentro de la dilatada experiencia en Europa del Real Madrid hay dos momentos en concreto que el conjunto de Zidane no puede repetir bajo ningún concepto. En ambos se consiguió pasar la eliminatoria, eso sí la forma en la que se pasó es muy diferente.

Una de ellas fue el año en donde el Real Madrid terminó conquistando la décima Champions en Lisboa y ante el Borussia Dortmund. En la ida, el conjunto entrenado por Ancelotti parecía que tenía la eliminatoria sentenciada con un 3-0 a favor y que se iría a Alemania a pasar un trámite. Ni mucho menos fue así, el Real Madrid estuvo muy cerca de caer eliminado ante un rival que ya conocía bien; recordar que le apeó de la final la temporada anterior con esos cuatro goles de Lewandowski; y un estadio que aprieta como pocos en Europa. En aquella ocasión el Real Madrid perdió por 2-0 y sufrió hasta el final, hay que recordar que Cristiano Ronaldo no jugó el partido por lesión y una de las imágenes de la eliminatoria fue el sufrimiento del portugués en el banquillo.

Finalmente y como todo el mundo sabe, el Real Madrid terminó por conquistar la décima Champions en Lisboa por lo que todo quedó en un gran susto, pero no fue el único. Y es que no hay que bucear mucho para encontrar una derrota del Real Madrid en Europa. La pasada campaña se pudo comprobar como el que a la postre sería campeón, sufrió y remontó como sólo en él es habitual.

Ya con Zidane en el banquillo y ante el Wolfsburgo, un rival que aparentemente no iba a poner en demasiados apuros al Real Madrid en la eliminatoria, se pudo ver como un mal partido casi le cuesta la eliminación. En la ida se cosechó un 2-0 en contra y todo quedaba para la remontada épica que se tenía que dar en el Bernabéu y que se dio gracias a Cristiano Ronaldo. Con tres goles del portugués, el Real Madrid pudo darle la vuelta a la eliminatoria y seguir su paso firme hacía lo que sería otra Champions, esta vez en Milán.

Son los dos claros ejemplos de lo que mañana no puede hacer el conjunto de Zidane ante un Nápoles que saldrá a morder desde el primer momento. El conjunto de Sarri tiene que asumir riesgos en busca de hacer un gol que le pueda dar opciones de poner nervioso al Real Madrid. Esos riesgos han de ser aprovechados para desatar toda la fuerza y potencia del ataque blanco en aras de conseguir un gol que congele el infierno que planea ser mañana San Paolo. En cuanto que llegue el primer gol blanco, todo será mucho más llevadero para los intereses madridistas porque obligaría a anotar muchos más goles al conjunto napolitano, algo la verdad muy complicado estando el Real Madrid y la Champions de por medio.

Los precedentes son distintos, aunque similares. En ambos partidos donde se sufrió para pasar se acabó conquistando el título, en ambos partidos se tuvo que sufrir pero de un modo distinto. En uno se iba con los deberes hechos y por poco se suspende y en otro había que hacerlos ya que en la ida no se hicieron. Este martes el Real Madrid debe ser el alumno más aplicado de la clase y con una intensidad acorde a los que se juega en Champions y con un nivel de concentración adecuado, los cuartos de final estarán mucho más cerca.

Solicitamos su permiso para obtener datos estadísticos de su navegación en esta web, en cumplimiento del Real Decreto-ley 13/2012. Si continúa navegando consideramos que acepta el uso de cookies.
OK | Más información