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El Madrid acabó con el gafe del 3-1

  • Los antecedentes no invitaban a ser optimistas
Cristiano celebra un gol Cristiano celebra un gol
Cristiano Ronaldo
Enrique Martínez Enrique Martínez

El Real Madrid estará en el bombo de cuartos de final. A pesar de que en Nápoles se las prometían muy felices y que han intentado intimidar al equipo de Zidane desde que aterrizaran en al ciudad italiana este pasado lunes, el conjunto merengue ha sabido lidiar con la situación y no se ha dejado influir por la presión ambiental. 

Desde que los goles fuera de casa deciden el ganador de una eliminatoria como primer criterio en caso de empate, el Real Madrid había intentado defender un 3-1 fuera de casa en competiciones europeas en seis ocasiones y sólo había tenido éxito en dos de ellas. A partir de ahora habrá que sumarle uno más, porque los blancos llegaban a San Paolo después del 3-1 cosechado en el Bernabéu y han terminado superando la eliminatoria.

Lo cierto es que un 3-1 es un resultado un tanto engañoso. Dos goles son suficientes para 'echarte' a la calle y la historia en este aspecto estaba en contra el Real Madrid. A los de Chamartín no se le da especialmente bien defender este tipo de resultados y el balance era más que negativo para sus intereses.

El de esta noche no era un partido fácil para el Real Madrid. El Nápoles llegaba después de dar un golpe encima de la mesa en la Liga italiana, donde vencieron a la Roma a domicilio y a su favor tenían a toda una ciudad detrás que se ha volcado con el partido. Finalmente, los de blanco, hoy de negro, estarán en el bombo de cuartos. 

 

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