El error que sigue cometiendo el Madrid

  • Los blancos tampoco comienzan bien los partidos con Solari en el banquillo
Marcelo Marcelo
Marcelo, en un partido con el Real Madrid

Santiago Solari ya tiene una nueva misión en el banquillo del Real Madrid. El entrenador argentino aún no ha sabido o no ha tenido tiempo de que los blancos arranquen los partidos concentrados al 100% y sin permitir al rival crear ocasiones de gol muy claras. Este miércoles, ante el Viktoria Plzen, se volvió a comprobar.

Julen Lopetegui dejó el Real Madrid con muchas asignaturas pendientes. La falta de resultados, de gol, el ‘caso Vinicius’, la confianza en los más jóvenes, entre otros, pero hubo uno que se fue pasando por alto y que castigó en exceso al Real Madrid del vasco. Solari, por lo visto en estos tres partidos, ha sabido solucionarlos todos menos este último. Aunque, con fortuna para los intereses blancos, los rivales no han sabido aprovecharlo.

Los de Chamartín no salen el partido concentrados. Las faltas de concentración se acentúan en los primeros minutos y el ‘Rey de Europa’ no puede permitírselo si quiere revalidad la corona europea y luchar por el título de LaLiga ante el Barcelona. Además, es algo que ocurre desde el primer partido oficial: la Supercopa de Europa, donde Diego Costa adelantó al Atleti en el primer minuto.

La historia se repitió ante el Girona y el Athleti Club, que se adelantaron en la primera mitad antes de la media hora, y pudo repetirse ante el Sevilla en el Sánchez-Pizjuán pero Thibaut Courtois, muy atento, pudo evitarlo. El que no pudo evitar el gol de Vlasic para el CSKA fue Keylor Navas después del error mayúsculo de Toni Kroos, también en el primer minuto. En el siguiente encuentro, ante el Alavés, el fallo imperdonable lo tuvieron en el tiempo de descuento con el gol de Manu García. Pero, siguiendo con las faltas de concentración en el primer tiempo, el Levante se puso 0-2 en el Santiago Bernabéu en apenas un cuarto de hora con dos errores clamorosos de Varane, uno por no medir bien la distancia con el delantero y el otro por un mano absurda.

En el último partido de Lopetegui en el banquillo blanco en el Camp Nou, el Barcelona también abrió brecha con un 2-0 antes de la media hora. El 5-1 final precipitó los acontecimientos y Solari tomó las riendas. Desde entonces, los pupilos del vasco han frenado en seco esa sangría, aunque tanto el Melilla como el Viktoria Plzen tuvieron ocasiones muy claras para abrir el marcador –de hecho, ante los checos, fue el palo el que lo evitó-. No tanto ante el Valladolid, el ejemplo que debe seguir el Real Madrid para dejar de cometer estas faltas concentración.

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