El tercer estreno de la temporada también fue triunfal

  • El Santiago Bernabéu abrió sus puertas a la Copa con victoria después de haberla conseguido también ante el Getafe en LaLiga y la Roma en Champions
Celebración del gol de Isco Celebración del gol de Isco
Los jugadores del Real Madrid celebran el gol de Isco

El Real Madrid se jugaba mucho más que un trámite esta tarde ante el Melilla, pese a la comodidad del resultado de la ida (0-4). Isco era titular por primera vez y el Santiago Bernabéu abría sus puertas esta temporada a la Copa del Rey después de hacerlo con victoria ante el Getafe en LaLiga y la Roma, en la Champions.

El Bernabéu y el madridismo tenía ganas de Copa porque llevaba sin verlo ganar en esta competición desde el 4 de enero de 2017 ante el Sevilla (3-0). A partir de ahí, el Celta lo asaltó (1-2), evitando así el triplete del Real Madrid de Zidane. El curso pasado, los blancos no lograron ni una sola victoria en tres eliminatorias Fuenlabrada (2-2), Numancia (2-2) y Leganés (1-2).

En un día festivo en la capital, el Bernabéu tuvo una muy buena entrada para ser duelo copero y los blancos respondieron con buen fútbol y victoria, comenzando el torneo del KO en su feudo con una victoria de cara a lo que le puede esperar en enero y principios de febrero, cuando se disputen los octavos, los cuartos y las semifinales.

Además, el Real Madrid venció al Getafe (2-0) con goles de Carvajal y Bale en el primer partido de LaLiga y a la Roma (3-0), el mejor partido de la ‘era Lopetegui’, en el estreno de la Champions con goles de Isco, Bale y Mariano, por lo que no podía faltar a su debut copero con triunfo.

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